La mandataria habló sobre el encuentro que este lunes sostiene el presidente Abelardo De La Espriella con una delegación de empresarios de alto nivel, entre ellos Alejandro Santo Domingo, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, David Vélez y Juan Carlos Mora, entre otros representantes del sector privado.
En diálogo con Mañanas Blu, Córdoba resumió su posición con una frase que, según explicó, debe marcar el rumbo de las decisiones que se adopten después de la emergencia.
“No podemos volver al 9 de agosto”, afirmó.
Para la gobernadora, regresar a la situación que existía un día antes del terremoto significaría reconstruir no solamente la infraestructura dañada, sino también las mismas condiciones de precariedad y desigualdad que durante años han afectado al departamento.
“No podemos volver al 9 de agosto, es decir, un día antes del sismo”, señaló Córdoba, quien agregó que el desafío también consiste en dejar atrás la invisibilidad frente a las potencialidades que tiene el Chocó.
La propuesta departamental busca que la reconstrucción se convierta en una oportunidad para impulsar proyectos de educación, salud, vivienda, energía, transporte, agricultura, turismo y logística.
Uno de los mecanismos planteados es el denominado apadrinamiento por sectores, mediante el cual empresas privadas podrían asumir el liderazgo de proyectos específicos.
En materia educativa, por ejemplo, la gobernadora señaló que algunas empresas ya han expresado interés en concentrar sus aportes en este sector. La intención, explicó, no sería únicamente reparar colegios afectados, sino construir una infraestructura educativa acorde con las necesidades del territorio y con estándares de calidad.
La salud es otro de los frentes prioritarios. El plan contempla intervenir el Hospital San Francisco de Asís, considerado el principal centro de atención de segundo nivel del departamento, con el objetivo de fortalecerlo y avanzar hacia servicios de mayor complejidad.
La vivienda representa uno de los desafíos más grandes. Según el balance presentado por la Gobernación, alrededor de 32.000 unidades habitacionales resultaron afectadas por el terremoto. El plan contempla reparar cerca de 28.000 y reconstruir completamente unas 6.000.
Pero la apuesta de la administración departamental va más allá de la emergencia.
Inversión para enfrentar la pobreza y la violencia
Córdoba considera que la reconstrucción también debe generar empleo y oportunidades económicas, especialmente en Quibdó.
La capital chocoana enfrenta altos niveles de desempleo e informalidad, una situación que, según la mandataria, termina favoreciendo las condiciones para que las estructuras criminales ocupen espacios donde el Estado y la economía formal tienen una presencia limitada.
“Si no hacemos inversión, pues claramente no empujamos o no hacemos fuerza para que se tengan que estabilizar servicios. Si no estabilizamos servicios, la gente cree que no hay presencia del Estado, lo siente así. Entonces, los grupos toman el espacio”, explicó.
Por esa razón, la gobernadora pidió que el sector privado no limite su participación a las donaciones y la ayuda humanitaria durante la emergencia.
Aunque reconoció la importancia de la filantropía, insistió en que el objetivo debe ser construir una hoja de ruta que permita atraer inversión productiva y generar cadenas de valor dentro del departamento.
La apuesta es que la llegada de empresas se traduzca en empleos formales, actividad económica y mayores oportunidades para la población.
El potencial energético del Chocó
Otro de los proyectos que busca impulsar la Gobernación está relacionado con el enorme potencial hidroeléctrico del departamento.
La administración tiene estructurada una iniciativa para construir una central hidroeléctrica en el norte del Chocó, entre Unguía y Acandí.
El proyecto tendría como uno de sus objetivos mejorar el acceso a energía de municipios que actualmente no están interconectados al sistema, pero también aprovechar la ubicación estratégica de la zona frente a Panamá.
De acuerdo con el planteamiento de la Gobernación, la generación de excedentes podría incluso abrir la posibilidad de comercializar energía hacia el país vecino.
La propuesta se complementaría con incentivos para promover la llegada de inversiones, beneficios tributarios y un fortalecimiento del mecanismo de Obras por Impuestos.
La discusión que se abre ahora es si la tragedia que golpeó al Chocó puede convertirse en el comienzo de una nueva etapa para el departamento.
La gobernadora Nubia Carolina Córdoba considera que sí, pero bajo una condición: que la reconstrucción no consista simplemente en regresar al punto en el que estaba el territorio antes del terremoto.
El desafío, en sus palabras, es aprovechar la crisis para hacer visible el potencial del Chocó, atraer inversión, fortalecer los servicios públicos, generar empleo y construir infraestructura digna.
“No podemos volver al 9 de agosto” se convierte así en algo más que una frase sobre la reconstrucción. Es la apuesta de la Gobernación para que el terremoto no termine dejando únicamente edificios reparados, sino también las bases de un Chocó con mayores oportunidades económicas y sociales.










