La designación quedó formalizada mediante decreto suscrito por el presidente de la República y el ministro de Relaciones Exteriores, Omar Nicolás Bula Escobar, y supone el regreso de Ordóñez a una posición de alta responsabilidad dentro del servicio público colombiano.
El exprocurador tendrá como destino Washington D. C., Estados Unidos, donde se encuentra la sede de la OEA, uno de los principales escenarios multilaterales del continente para el debate sobre democracia, seguridad, derechos humanos y relaciones entre los países americanos.
De acuerdo con el acto administrativo, Ordóñez ocupará el cargo dentro de la planta de personal de la Cancillería correspondiente a los jefes de misiones diplomáticas y oficinas consulares.
El decreto también establece que los gastos relacionados con el traslado y el ejercicio de sus funciones serán cubiertos con recursos del presupuesto del Ministerio de Relaciones Exteriores y su Fondo Rotatorio. Esto contempla conceptos como viáticos, transporte del menaje doméstico y pasajes.
La llegada de Ordóñez a la OEA representa además el retorno de una figura ampliamente conocida en la política colombiana y que durante años ha mantenido posiciones de fuerte contenido conservador.
Ordóñez fue procurador general de la Nación y protagonizó durante su gestión diferentes controversias políticas y jurídicas. Su salida de la Procuraduría también quedó vinculada al entonces alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, quien años después ha señalado que la destitución terminó teniendo consecuencias políticas importantes para su propia carrera.
Ahora, bajo el gobierno de De La Espriella, el exprocurador asumirá una responsabilidad completamente diferente: representar oficialmente a Colombia ante uno de los organismos multilaterales más importantes del hemisferio.
La designación ya generó reacciones entre sectores cercanos al mandatario. Carlos Suárez Rojas, identificado como uno de los hombres próximos a De La Espriella, celebró públicamente la decisión y describió a Ordóñez como un hombre que “dice lo que piensa y hace lo que dice”.
“Valiente, transparente, dogmático, un verdadero DEFENSOR DE LA PATRIA. El que NUNCA claudicó”, escribió Suárez al respaldar el nombramiento.
El nuevo embajador deberá participar en los asuntos diplomáticos que Colombia adelante ante la OEA y actuar como representante del Gobierno nacional en ese escenario internacional.
Su llegada se produce además mientras la administración De La Espriella continúa definiendo los funcionarios que ocuparán cargos estratégicos en diferentes representaciones diplomáticas de Colombia.
Con el decreto, el nombramiento deja de ser una posibilidad y se convierte oficialmente en una nueva etapa de la carrera pública de Alejandro Ordóñez, esta vez desde Washington y como representante de Colombia ante el sistema interamericano.










