El ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora, posesionó este martes al grupo de funcionarios que lo acompañará en la conducción del sector Defensa, en una nueva etapa en la que el Gobierno de Abelardo de la Espriella plantea como prioridad el fortalecimiento de la seguridad y la recuperación de la autoridad estatal en los territorios.
Entre los principales nombramientos se encuentra Claudia Carrasquilla Minami, quien asumió como viceministra para las Políticas de Defensa y Seguridad; el brigadier general (RA) Ruddy Arias Rodríguez, como viceministro para la Estrategia y Planeación, y Juan Carlos Díaz Tarud, como viceministro de Veteranos y GSED.
El nuevo equipo directivo también quedó integrado por Jaime Luis Arias Fonseca, como secretario general; Paula María Cañas Marín, como secretaria de Gabinete; Carmen Elena Abril Arévalo, como secretaria privada del ministro, y el coronel (RA) William Alfonso Chávez Vargas, quien asumió la Dirección de Talento Humano.
La posesión de los funcionarios marca el comienzo de una nueva estructura administrativa dentro del Ministerio de Defensa, que tendrá entre sus principales desafíos enfrentar a las organizaciones criminales y grupos armados, fortalecer las capacidades de la Fuerza Pública y mejorar la presencia institucional en las regiones donde persisten problemas de seguridad.
Desde la cartera de Defensa señalaron que el nuevo equipo trabajará para avanzar en la recuperación de la autoridad del Estado y en la protección de la vida, la libertad y los derechos de los colombianos.
“Con este equipo avanzaremos, con decisión y sin titubeos, en la misión de recuperar la autoridad en cada territorio, enfrentar a quienes desafían al Estado y proteger la vida, la libertad y los derechos de todos los colombianos”, afirmó el Ministerio.
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La nueva administración también dejó clara su línea frente a la seguridad nacional con un mensaje contundente: “La seguridad no se negocia: se garantiza con autoridad, capacidad y resultados”.
Los funcionarios recién posesionados tendrán ahora la responsabilidad de convertir esa directriz política en acciones concretas, especialmente frente al avance de estructuras criminales, el narcotráfico, la extorsión y las amenazas contra comunidades en distintas regiones del país.









