Ante la Comisaría Cuarta de Familia, Casa de Justicia del barrio La Paz, en el suroccidente de Barranquilla, Milena Patricia Altamar Ojeda, solicitó a ese despacho judicial una medida de protección para ella y su familia.
Esta disposición se hizo efectiva ante las permanentes agresiones y amenazas de su expareja, Jesús Salvador Tovar, persona que el pasado martes le propinó siete puñaladas mientras conciliaban en el mismo lugar.
La mujer pidió que se le protegiera de su expareja Jesús Salvador Tovar García, de 27 años, quien permanentemente amenazaba con matarla si lo dejaba, pero rechazó ser llevada a una casa de protección.
El episodio de violencia se registró el pasado 4 de noviembre.
Precisamente, el motivo de la separación fueron las permanentes agresiones a raíz de los celos enfermizos del hombre quien le pegaba delante de sus pequeños hijos.
La mujer informó en la Comisaría de Familia que el 1o. de octubre, en un parque del barrio La Playa, en un nuevo ataque de celos la agredió y amenazó con apuñalarla, hecho que se materializó este 4 de noviembre cuando le propinó puñaladas en diferentes partes del cuerpo.
Milena Patricia se salvó ese día porque su pequeño hijo alcanzó a llegar al CAI de la Policía y dar aviso a las autoridades que intervinieron.
En otra oportunidad el hombre ingresó al baño y le dijo a ella que si regresaba y ella no se había ido, la mataba. En esa ocasión, la mujer se salvó nuevamente.
La más reciente agresión antes de la cita a conciliación, fue el pasado 3 de noviembre. Él llegó a la casa y llevaba un bolso a la mano, pero ella no se acercó. Luego, él partió.
Al día siguiente la mujer asisitió nuevamente a la Casa de Justicia y se concertó la cita para este 15 de noviembre en donde se produciría la audiencia de conciliación.
Milena Patricia Altamar Ojeda fue atacada brutalmente por su expareja este martes, al interior de la Casa de Justicia, en el barrio La Paz, en el suroccidente de Barranquilla.
El hombre la atacó con arma blanca. Personas del lugar lograron reducir al agresor y arrebatarle el cuchillo hasta que llegó la Policía, que lo llevó en una patrulla hacia la URI por tentativa de feminicidio.









