Un nuevo ataque contra la Fuerza Pública encendió las alarmas en el sur del Cesar. Dos soldados profesionales resultaron heridos durante una ofensiva contra tropas del Ejército en zona rural de Pelaya, donde los responsables habrían utilizado un sistema de lanzamiento para arrojar más de 40 dispositivos explosivos contra los uniformados.
El ataque ocurrió mientras unidades del Batallón Especial Energético y Vial N.° 3, adscrito a la Décima Brigada, adelantaban operaciones militares en el área. De acuerdo con la información entregada por el Ejército, los soldados afectados fueron evacuados y trasladados a un centro asistencial para recibir atención médica especializada. Su pronóstico fue reportado como reservado.
Las autoridades atribuyen preliminarmente el atentado a estructuras criminales que estarían buscando tomar represalias por las operaciones adelantadas por las tropas en el sur del Cesar. En esa zona, el Ejército ha desarrollado acciones contra economías ilícitas y estructuras armadas.
La institución calificó el hecho como una acción terrorista y señaló que el empleo indiscriminado de artefactos explosivos contra los militares constituye una infracción al Derecho Internacional Humanitario, especialmente por el riesgo que representa para la población civil que permanece en estas zonas.
Ante la gravedad de la situación, el presidente Abelardo De La Espriella convocó para la noche de este jueves un consejo de seguridad en Valledupar, con participación de la cúpula de la Fuerza Pública y autoridades territoriales. El mandatario calificó lo ocurrido en Pelaya y otros municipios del departamento como una “grave situación de orden público”.
Durante la reunión se analizarán nuevas medidas para fortalecer las operaciones militares y policiales, incrementar la protección de la población y de los uniformados y recuperar el control territorial en las zonas afectadas por la presencia de grupos armados.
“Los grupos criminales no van a intimidar al Estado ni a doblegar a nuestra Fuerza Pública”, afirmó el presidente De La Espriella tras conocer el ataque.
Pelaya ha registrado otros episodios de violencia contra integrantes de la Fuerza Pública en las últimas semanas. El pasado 24 de julio se produjo un ataque contra la estación de Policía del municipio, mientras que el 7 de agosto fue reportado un hostigamiento contra militares que adelantaban labores de registro y control en inmediaciones del peaje La Floresta.
El nuevo atentado mantiene la preocupación entre las autoridades y habitantes del sur del Cesar, mientras se espera que las investigaciones permitan establecer qué estructura criminal estaría detrás del ataque y determinar cómo fueron desplegados los más de 40 explosivos utilizados contra las tropas.










