En una contundente reacción frente a la difusión de imágenes en las que se observa a menores de edad pertenecientes a comunidades indígenas participando en fiestas y consumiendo cigarrillos o sustancias, la exsenadora María Fernanda Cabal elevó una fuerte crítica sobre la efectividad de las garantías de protección a la infancia en dichas jurisdicciones territoriales. A través de sus canales oficiales, la dirigente política cuestionó el silencio de diversos sectores frente a estas conductas y exigió una intervención estatal rigurosa que priorice el bienestar de la niñez por encima de cualquier consideración dogmática.
Llamado a la responsabilidad institucional, primacía de los derechos y límites a la autonomía
Cuestionamiento a la omisión de las autoridades: Cabal enfatizó la aparente pasividad de los organismos encargados de velar por la infancia ante situaciones que atentan contra la salud y el desarrollo integral de los menores: “¿Dónde están los que se rasgan las vestiduras por los derechos de los niños?”.
Prevalencia constitucional de los derechos de los niños: La excongresista sostuvo que el principio de autonomía de los pueblos y autoridades indígenas no puede constituirse en una patente de corso para desamparar a los menores o tolerar comportamientos nocivos para su desarrollo.
Límite a la autonomía jurisdiccional: Al abordar la tensión entre las costumbres comunitarias y el marco normativo de protección a la infancia, Cabal fue enfática al señalar que “la autonomía no puede ser excusa para dejarlos a su suerte. ¡Con los niños no!”, instando al Estado y a las entidades de bienestar familiar a fijar límites claros en la defensa de la niñez colombiana.
La pronunciación de la exsenadora reabre el debate nacional sobre la necesidad de armonizar la jurisdicción especial indígena con los mandatos constitucionales de protección prevalente a la infancia, garantizando que el amparo institucional llegue a todos los rincones del territorio nacional sin excepciones










