Colombia recibió tres drones militares MQ-9 Reaper enviados por Estados Unidos, aeronaves no tripuladas con capacidad para realizar labores de inteligencia, vigilancia y ataques de precisión contra organizaciones criminales y estructuras dedicadas al narcotráfico.
Los equipos llegaron al país en contenedores, transportados en un avión del Ejército estadounidense, junto con dos helicópteros de ese mismo país. Su ensamblaje se realizará en el Fuerte Militar de Tolemaida, donde también se desarrollará el ejercicio multinacional Vanguardia del Sur 2026.
Los MQ-9 Reaper cuentan con sensores térmicos que permiten identificar objetivos, permanecer durante largas jornadas en el aire y transportar armamento como misiles y bombas guiadas. Su tecnología también permite realizar operaciones de reconocimiento y seguimiento desde grandes distancias.
Durante su permanencia en Colombia, militares nacionales recibirán capacitación para conocer el funcionamiento y las capacidades de estas aeronaves. Una vez concluya el entrenamiento, se contempla su incorporación a operaciones militares en diferentes regiones del territorio nacional.
Cada unidad puede alcanzar un valor cercano a los 50 millones de dólares. Según la información divulgada, Colombia recibió inicialmente tres aeronaves en calidad de préstamo y evalúa la posibilidad de adquirir una cuarta.
El despliegue se produce en medio de la cooperación militar entre Washington y Bogotá para combatir el narcotráfico y las organizaciones criminales. Además, coincide con el planteamiento del mando militar estadounidense de ampliar las operaciones contra el tráfico de drogas, incluyendo acciones terrestres y no solamente interceptaciones de embarcaciones sospechosas.
Los Reaper han sido utilizados por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en distintos escenarios de conflicto, debido a su capacidad para desarrollar misiones de vigilancia y ejecutar ataques de precisión.










