El rector Leyton Barrios retomó oficialmente la dirección de la Universidad del Atlántico, luego de que el Tribunal Administrativo del Atlántico dejara sin efecto las resoluciones mediante las cuales el Ministerio de Educación Nacional había dispuesto la intervención de la institución.
A su regreso a la alma mater, Barrios hizo un llamado a la unidad de estudiantes, docentes, trabajadores y demás integrantes de la comunidad universitaria, al tiempo que planteó como prioridad recuperar la estabilidad institucional y fortalecer la autonomía de la Universidad del Atlántico.
“Regresamos a la universidad de donde nunca debimos salir para seguir defendiendo la autonomía universitaria, que es nuestra máxima garantía. La Universidad del Atlántico la recibimos autónoma, la defendemos autónoma y la entregaremos autónoma”, afirmó el rector.
El directivo aseguró que su administración buscará avanzar mediante el diálogo con los diferentes sectores de la institución y dar continuidad a las mesas de trabajo que se habían desarrollado desde su designación, el 25 de octubre de 2025.
Entre los principales desafíos que enfrenta la universidad mencionó la situación laboral de docentes y trabajadores, el fortalecimiento de la seguridad dentro de los campus y la atención de problemas estructurales que, según sostuvo, llevan años sin una solución definitiva.
Barrios también dirigió un mensaje al Gobierno Nacional y al Ministerio de Educación, al que pidió acompañamiento frente a las necesidades que actualmente enfrenta la institución.
“Aquí hay problemáticas que llevan décadas sin respuesta”, señaló, al insistir en que asuntos como la seguridad interna y el bienestar de la comunidad universitaria requieren atención prioritaria.
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El regreso del rector se produce además en medio de una disputa jurídica que ha involucrado al Ministerio de Educación y a diferentes sectores de la Universidad del Atlántico. El fallo del Tribunal Administrativo del Atlántico modificó el escenario institucional y abrió nuevamente el debate sobre el manejo de la universidad y el alcance de la intervención nacional.
Ahora, uno de los principales retos será determinar si esta nueva etapa logra cerrar la confrontación institucional y avanzar hacia una administración con mayor estabilidad.
La apuesta planteada por Barrios es clara: recuperar la normalidad académica y administrativa, fortalecer el diálogo interno y defender la autonomía universitaria. La comunidad educativa, entretanto, tendrá que evaluar si las decisiones que vienen logran traducir esas promesas en soluciones concretas.










