Por: Yasher Bolívar Pérez
La familia Buss quedó nuevamente en el centro de una disputa por el control de Los Angeles Lakers, luego de que algunos de sus integrantes decidieran vender el 17,8 % de participación que todavía conservaban en la franquicia. El paquete estaría siendo negociado con un grupo encabezado por Bob Iger, exdirector ejecutivo de Disney, y Joshua Kushner, fundador de Thrive Capital. Sin embargo, Jeanie Buss cuestionó la operación por medio de sus abogados y sostiene que la venta no puede concretarse sin la aprobación de todos los fideicomisarios familiares.
El conflicto tiene una consecuencia particularmente sensible para Jeanie: su permanencia como gobernadora de los Lakers ante la NBA. Las reglas de la liga establecen un mínimo de 15 % de participación para ocupar ese cargo, por lo que la venta del paquete familiar podría dejarla por debajo de ese umbral. Su defensa también invoca una resolución judicial de 2017 que estableció medidas para garantizar su elección como controladora de la franquicia durante su vida, mientras sus hermanos consideran que llegó el momento de desprenderse de las acciones restantes.
De concretarse la operación, no solo cambiaría la estructura accionaria, sino que podría marcar el final definitivo de una era que comenzó en 1979, cuando Jerry Buss adquirió los Lakers. Durante ese periodo, la franquicia conquistó 10 campeonatos y quedó ligada a figuras como Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Shaquille O’Neal y Kobe Bryant. Ahora, una venta valorada en unos 12.500 millones de dólares pone nuevamente a prueba el poder de la familia fundadora, mientras la aprobación de la junta de gobernadores de la NBA se perfila como el próximo paso decisivo.










