Wilder Molina Colina, colaborador.
En el equipo Junior, los problemas afloran, cuando esa institución agoniza en el presente torneo.
La eliminación prematura. El enfrentamiento entre Teo Gutierrez y el técnico Mario Sebastián Viera. Además el vandalismo que protagonizaron aficionados de una de las barras, empañan el normal desarrollo del bicampeón del fútbol profesional colombiano.
La situación es tensa, jugadores como Paiva y Ríos, amenazados, se abstuvieron viajar a Cali por seguridad. Sus vehículos fueron vandalizados en uno de los entrenamientos, sede del cuadro barranquillero.
Se rompieron las relaciones entre el líder y experimentado goleador Teo Gutierrez, quien le pidió a Viera continuidad de sus compañeros, luego de los seis puntos seguidos que habían obtenido, “Equipo ganador, no se cambia”, frase que no gustó al entrenador colombo-urugayo, que no lo metió entre convocados para el cotejo frente Águilas Doradas.
Existe desespero, división, angustia y temor entre integrantes del club rojiblanco, que se desmorona al no conseguir el objetivo, la clasificación.
Mientras todo eso sucede, se conoció que directivos diligencian un nuevo entrenador para el año entrante e incluso se comenta que varios de los integrantes, saldrán de la institución por cumplimiento de contrato y bajo nivel deportivo.
Junior pasó de la gloria con dos títulos seguidos a ser uno de los peores en el torneo finalización.










