El Congreso de la República eligió a Jorge Eliécer Laverde Vargas como nuevo contralor general de la República para el periodo 2026-2030, en una votación que le permitió obtener una amplia mayoría en Senado y Cámara.
Laverde consiguió 269 votos, con 95 sufragios en el Senado y 174 en la Cámara de Representantes, y asumirá el cargo en reemplazo de Carlos Hernán Rodríguez Becerra.
Su elección estuvo respaldada por partidos como Cambio Radical, Centro Democrático, Liberal, Conservador y La U, que previamente habían manifestado su apoyo a su candidatura.
Un perfil con experiencia política y jurídica
Laverde Vargas nació en La Dorada, Caldas, y pertenece al Partido Verde. Es doctor en Derecho y realizó una estancia posdoctoral en la Università di Bologna, Italia.
También tiene estudios especializados en administración de la salud, alto gobierno, planificación territorial, derecho constitucional, finanzas y gerencia empresarial, además de una maestría en Administración de Negocios.
Su trayectoria incluye participación en la Asamblea Departamental de Caldas desde 2008 y posteriormente funciones dentro del Congreso de la República, donde se desempeñó como secretario general de la Comisión Sexta del Senado.
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También cuenta con formación relacionada con seguridad y defensa y una certificación como auditor internacional.
Los retos que llegan con el cargo
Uno de los principales desafíos de Laverde será fortalecer la vigilancia sobre los recursos públicos y garantizar que las investigaciones fiscales produzcan resultados concretos frente a posibles casos de corrupción.
La emergencia provocada por el terremoto también pondrá a prueba a la nueva administración de la Contraloría. La entidad deberá hacer seguimiento a los recursos destinados a la atención de los damnificados y a la reconstrucción de las zonas afectadas.
Otro frente será la vigilancia de los recursos administrados por alcaldías y gobernaciones, especialmente frente a grandes contratos y proyectos de infraestructura.
A esto se suma el desafío de fortalecer el control preventivo, utilizando herramientas tecnológicas y análisis de información para detectar riesgos antes de que se produzcan pérdidas de recursos públicos.
Laverde llega al cargo con un amplio respaldo político, pero también con la responsabilidad de demostrar independencia y capacidad para ejercer el control fiscal sobre cualquier entidad o funcionario, sin importar su filiación política.
Su periodo comenzará así marcado por una exigencia central: garantizar que el dinero de los colombianos sea utilizado correctamente y que quienes ocasionen un daño al patrimonio público respondan ante las autoridades.










