El nuevo contralor general de la República, Jorge Eliécer Laverde, salió al paso de los cuestionamientos que surgieron después de su elección en el Congreso, donde obtuvo una amplia votación y recibió respaldos de sectores políticos que van desde el Pacto Histórico hasta el Centro Democrático.
Laverde fue elegido el miércoles como jefe del organismo encargado de ejercer el control fiscal sobre los recursos públicos, con 95 votos en el Senado y 174 en la Cámara de Representantes, de acuerdo con el reporte divulgado tras la sesión del Congreso.
Su elección generó interrogantes políticos debido a la convergencia de diferentes bancadas alrededor de su candidatura, especialmente en un momento de tensiones entre el Congreso y el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
Sin embargo, durante una entrevista con 6AM W, Laverde rechazó que detrás de su elección exista un acuerdo entre partidos o algún compromiso político.
“Con mi llegada no hay derrotados. Hice mi trabajo visitando a los congresistas y las bancadas. Apenas fui elegido me dirigí ante el presidente a presentarme y ponerme a disposición como nuevo contralor. No ha habido acuerdos”, aseguró.
El nuevo contralor sostuvo que su elección fue producto del respaldo obtenido en el Congreso y afirmó que su administración tendrá como prioridad garantizar la independencia del organismo y proteger los recursos públicos.
“Ayer, aproximadamente, obtuvimos 270 sufragios que nos dan la validez, la garantía y la independencia de demostrarle a los colombianos que trabajaremos con igualdad de condiciones y para proteger el erario”, manifestó.
¿Hubo realmente un acuerdo entre las bancadas?
La votación dejó abierta una de las principales preguntas alrededor de la elección: ¿cómo se logró reunir un respaldo tan amplio entre sectores políticos con posiciones enfrentadas?
Mientras algunas voces interpretaron la votación como una señal de independencia del Congreso frente al Gobierno, otras han planteado que la coincidencia de diferentes partidos podría responder a acuerdos políticos previos.
Laverde, sin embargo, negó esta última posibilidad y reiteró que no existieron compromisos con las bancadas que respaldaron su candidatura.
El funcionario también defendió el mecanismo de elección y recordó que la Constitución establece que el contralor general es elegido por el Congreso en pleno, mediante la participación conjunta del Senado y la Cámara de Representantes.
Primer encuentro con Abelardo de la Espriella
Tras conocer el resultado de la votación, Laverde aseguró que acudió a reunirse con el presidente Abelardo de la Espriella.
Según explicó, el encuentro tuvo como propósito presentarse oficialmente como nuevo contralor y ponerse a disposición para ejercer sus funciones institucionales.
“Me dirigí hacia donde el señor presidente de la República a presentarme y a ponerme a disposición como el nuevo contralor general de la República”, explicó.
El encuentro también adquiere relevancia política por las dudas que ha generado la amplia coalición que terminó respaldando a Laverde y por el papel que tendrá la Contraloría en la vigilancia de los recursos públicos durante el nuevo Gobierno.
Laverde responde por cuestionamientos sobre Mario Castaño
Otro de los asuntos que rodearon la elección fue la aparición de cuestionamientos relacionados con una supuesta cercanía con el exsenador Mario Castaño, condenado por el escándalo de corrupción conocido como ‘Las Marionetas’.
Laverde rechazó categóricamente cualquier vínculo con el excongresista y aseguró que no tiene relación con ese caso.
“Hoy quiero darle claridad al país que yo no tenía ninguna relación absoluta con Mario Castaño (…) yo no estoy en ninguna investigación”, afirmó.
Ahora, uno de los principales desafíos para el nuevo contralor será demostrar en la práctica la independencia que prometió durante su primera intervención pública después de ser elegido.
La Contraloría tendrá bajo su responsabilidad la vigilancia de millonarios recursos públicos y deberá responder a casos de presunta corrupción, contratación irregular y posibles detrimentos patrimoniales.
La gran pregunta que queda después de la elección es si la amplia alianza que permitió su llegada al cargo se traducirá en independencia institucional o si, por el contrario, terminará convirtiéndose en un factor de presión política sobre su gestión.










