El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, INPEC, impartió una directriz a sus funcionarios para centralizar las declaraciones públicas relacionadas con la situación penitenciaria del país.
De acuerdo con la comunicación enviada al personal de la institución, el director del INPEC será el único vocero oficial autorizado para entregar información a los medios de comunicación sobre asuntos relacionados con el sistema penitenciario y carcelario.
La medida establece que los funcionarios, incluidos los integrantes del cuerpo de custodia y vigilancia, deberán abstenerse de realizar pronunciamientos ante los medios de comunicación sin una coordinación previa con el nivel central de la institución.
La decisión busca que la información relacionada con las cárceles y establecimientos penitenciarios sea entregada de manera unificada y a través de los canales oficiales del organismo.
Con esta directriz, el INPEC pretende evitar que diferentes funcionarios entreguen versiones contradictorias o información que no haya sido previamente verificada por las autoridades encargadas de consolidar los reportes oficiales.

La instrucción cobra especial relevancia debido a que los guardianes mantienen contacto directo con la realidad que se vive diariamente dentro de los establecimientos penitenciarios y, en distintas ocasiones, han entregado declaraciones públicas sobre condiciones de seguridad, funcionamiento de las cárceles y situaciones que afectan al personal.
A partir de ahora, cualquier pronunciamiento público sobre estos asuntos deberá pasar por los canales institucionales y contar con la respectiva coordinación con el nivel central.
La medida también refuerza el control de la comunicación institucional del INPEC en momentos en que la situación penitenciaria continúa siendo un asunto de interés nacional.
El Instituto ha reiterado en sus comunicaciones oficiales la importancia de mantener canales institucionales para informar sobre sus actuaciones y el funcionamiento del sistema carcelario.
La disposición no impide que los funcionarios cumplan con sus responsabilidades dentro de los establecimientos, pero sí establece límites frente a la entrega de declaraciones públicas relacionadas con la situación penitenciaria.
El nuevo esquema deja, por tanto, concentrada en la dirección del INPEC la vocería oficial ante los medios, mientras los demás funcionarios deberán coordinar previamente cualquier eventual intervención pública.
La decisión abre además un debate sobre el equilibrio entre la necesidad de mantener una comunicación institucional organizada y el derecho de los funcionarios a informar sobre situaciones que conozcan directamente dentro de las cárceles.










