La dimisión, que se conoció después de apenas tres semanas de haber asumido el Ministerio, generó preguntas sobre las razones que llevaron a Morales a apartarse de la administración nacional. Sin embargo, el Gobierno aseguró que la decisión obedeció exclusivamente a una situación de carácter familiar.
El vocero presidencial, Miller Soto, explicó que Morales comunicó directamente su decisión al jefe de Estado el pasado 31 de agosto, argumentando que una circunstancia familiar inesperada requería de su presencia.
“El 31 de agosto la doctora Viviane Morales le escribió al presidente De La Espriella para comunicarle una decisión difícil: su renuncia como ministra de Educación”, explicó Soto desde la Casa de Nariño.
De acuerdo con el funcionario, Morales llevaba cerca de tres semanas en el cargo y estaba comprometida con las iniciativas de la administración, particularmente con el proyecto denominado Patria Milagro.
No obstante, una situación familiar habría cambiado sus planes y la llevó a presentar su renuncia.
Soto aseguró que la salida de Morales no estuvo relacionada con diferencias políticas, desacuerdos con el presidente ni conflictos dentro del Gobierno.
Por el contrario, el vocero destacó que la despedida estuvo marcada por un mensaje de agradecimiento y cercanía entre la exministra y el mandatario.
Según relató, Morales recurrió a su fe al momento de explicar las razones de su decisión y manifestó que continuaría acompañando al Gobierno desde la oración.
La respuesta del presidente también habría tenido un tono personal. Dos días después de recibir la comunicación, De La Espriella respondió a Morales y, según el Gobierno, lo hizo no solamente en calidad de presidente, sino también como amigo.
El mandatario le habría expresado su reconocimiento por la lealtad demostrada durante la campaña y por el trabajo realizado durante su breve paso por el Ejecutivo.
“Hoy no quiero hablarte solamente como presidente, quiero hablarte, sobre todo, como amigo”, fue parte del mensaje que, según Soto, le envió De La Espriella.
El vocero presidencial enfatizó que entre ambos no hubo reproches ni distanciamientos derivados de la renuncia.
“Hubo afecto, gratitud, amistad”, manifestó Soto al describir la conversación entre el presidente y la exministra.
La salida de Morales se produce en una etapa temprana del Gobierno de De La Espriella, por lo que su renuncia también abre un movimiento dentro del gabinete y deja pendiente la definición de quién asumirá las riendas del Ministerio de Educación.
Soto cerró su explicación apelando precisamente al carácter familiar de la decisión y aseguró que el Gobierno respalda a Morales en este momento.
“Hay momentos para entregarlo todo por Colombia y otros en los que la vida nos recuerda que nuestra primera patria es la familia”, afirmó.
De esta manera, la Casa de Nariño buscó cerrar las especulaciones sobre una eventual crisis política detrás de la salida de Viviane Morales y sostuvo que su renuncia respondió a una circunstancia familiar inesperada que, según el Gobierno, hizo necesaria su presencia junto a sus seres queridos.









