La Presidencia ordenó a ministerios y entidades del Ejecutivo restringir el uso de dinero público para financiar celebraciones de Navidad, agasajos, banquetes y eventos de fin de año.
Una circular firmada por el director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), Carlos Ríos, estableció nuevas restricciones al gasto público destinado a las celebraciones navideñas en las entidades del Gobierno nacional.
La instrucción pide a ministros y directores de departamentos administrativos abstenerse de promover contratos, convenios u órdenes de compra cuyo propósito principal sea financiar fiestas y actividades exclusivamente festivas.
La medida incluye gastos en alimentación, bebidas, decoración, espectáculos, alquiler de espacios y logística, cuando no exista una necesidad institucional debidamente justificada ni fundamento jurídico suficiente.
El documento también establece que las celebraciones que decidan realizar las entidades deberán ser voluntarias. Por tanto, los funcionarios no podrán ser obligados a asistir ni se les podrá exigir dinero para financiar estos encuentros.
La circular hace parte del plan de austeridad y racionalización del gasto anunciado por el Gobierno nacional, que busca orientar las apropiaciones presupuestales hacia el cumplimiento de las funciones institucionales y la atención del interés general.
La disposición abre un interrogante sobre las tradicionales fiestas de fin de año que realizan las entidades públicas con presupuestos institucionales y los gastos que durante años se han destinado a este tipo de encuentros.










