Una investigación periodística de Caracol Radio al destape este 3 de noviembre de 2026 dejó al descubierto serias irregularidades diplomáticas en el Ministerio de Relaciones Exteriores: un “consulado de papel” en Tijuana (México), creado durante la administración saliente de Gustavo Petro, demandó multimillonarios recursos del erario público sin haber prestado jamás un solo servicio a la comunidad colombiana.
El proyecto, cuya creación impulsó hace dos años el entonces canciller Luis Gilberto Murillo, será cancelado formalmente por la gestión del actual ministro de Relaciones Exteriores, Omar Bula.
Claves del hallazgo y derroche diplomático
Pagos sin consulado ni sede: La abogada Maryory Ecinedth Pabón Gavilán fungió como cónsul en provisionalidad hasta el pasado 30 de octubre. Por espacio de nueve meses (entre enero y octubre de 2026), percibió honorarios de 14.700 dólares mensuales, acumulando un desembolso superior a los 153.000 dólares (aproximadamente $483 millones de pesos colombianos), más gastos adicionales asumidos por el Estado.
Antecedentes de la funcionaria: La nombrada cónsul venía de una designación previa en Canadá que había sido anulada por las instancias judiciales antes de ser reubicada en Tijuana por la entonces canciller encargada Rosa Villavicencio.
Cobros e inmueble fantasma: A los giros salariales se suma una deuda pendiente por el arrendamiento no autorizado de la oficina 202 del edificio Torela Corporativo en la Zona Dorada de Tijuana. El cobro formal tomó por sorpresa a la Embajada de Colombia en México el pasado 30 de septiembre, la cual desconocía el compromiso contractual de dicho inmueble que jamás entró en operación.
Cierre definitivo: El ministro Omar Bula confirmó que se pondrá fin definitivo a la figura del fallido consulado y se evaluarán los traslados disciplinarios e investigaciones fiscales correspondientes.










