La capacitación se enfoca en el cumplimiento normativo de la profesión, la historia clínica y el consentimiento informado para garantizar una praxis médica ética y legalmente segura.
El programa busca actualizar al talento humano en rutas de referencia, epidemiología y el sistema interoperable de historia clínica electrónica para mejorar la atención en los municipios.
Con el firme propósito de garantizar una atención en salud óptima, segura y humanizada para todos los atlanticenses, la Secretaría de Salud Departamental, a través de la Subsecretaría de Asesoría y Asistencia de Seguridad Social en Salud, dio inicio a las jornadas de inducción para los profesionales que comienzan su año de Servicio Social Obligatorio (SSO).
Esta actividad, que se desarrolla de manera conjunta con la Secretaría Distrital de Salud de Barranquilla, convoca semestralmente a los profesionales en medicina, enfermería, bacteriología y odontología seleccionados por el Ministerio de Salud para cumplir con su labor en diversas instituciones hospitalarias, incluyendo la red de IPS del distrito y las fuerzas militares.
CONOCIMIENTO TÉCNICO Y ÉTICO

El objetivo principal de estos encuentros es actualizar al talento humano sobre el marco normativo, los conceptos clínicos y los principios éticos que rigen la práctica médica en Colombia. Rosmery Wehedeking Paéz, subsecretaria de Asesoría y Asistencia de Seguridad Social en Salud del Atlántico, destacó la importancia de este espacio para los nuevos profesionales.
“La intención de estas jornadas es fortalecer el conocimiento y los conceptos que tienen que manejar estos profesionales, que conozcan el proceder clínico, el proceder ético y todo lo que conlleva a una praxis adecuada y consciente de sus profesiones”, resaltó.
Durante las sesiones, se abordan temas críticos para el desempeño hospitalario como la epidemiología, el Sistema General de Seguridad Social en Salud y las rutas de referencia y contrarreferencia. Sobre este último punto, Omar Sierra, profesional de la Secretaría de Salud departamental, explicó que se busca que los jóvenes profesionales conozcan con precisión los protocolos de traslado de pacientes: “Si tienen una remisión, sepan exactamente cuál es la ruta, a quién deben llamar, cómo deben hacer el tema de la convocatoria del traslado de esos pacientes”, precisó.
SEGURIDAD DEL PACIENTE
Uno de los pilares de la capacitación es el manejo riguroso de la Historia Clínica y el Consentimiento Informado. Según la normativa vigente, como la Resolución 1995 de 1999 y la Ley 23 de 1981, la historia clínica es un documento privado y obligatorio que debe cumplir con características de integralidad, secuencialidad y racionalidad científica.
La administración departamental enfatiza que un registro deficiente no solo afecta la continuidad de la atención, sino que expone al profesional a sanciones disciplinarias, administrativas y penales. En este sentido, se instruye a los profesionales sobre la Ley 2015 de 2020, que regula la Historia Clínica Electrónica Interoperable, facilitando el intercambio de datos clínicos básicos entre centros de salud de forma gratuita para el paciente.
Asimismo, se recalcó la obligatoriedad del Consentimiento Informado, un proceso médico-legal donde el paciente, de manera voluntaria y tras recibir información clara sobre riesgos y beneficios, decide sobre su tratamiento. “Lo que no está escrito en la historia clínica, legalmente no se hizo”, es la premisa que se busca inculcar para salvaguardar tanto la vida del paciente como la integridad del profesional.
IMPACTO EN LA ATENCIÓN
Para los profesionales que inician su labor en zonas rurales del departamento del Atlántico, estas herramientas son fundamentales para su ejercicio diario. Juan Camilo Sánchez, médico rural asistente a la jornada, calificó el espacio como provechoso: “Nos dieron información bastante valiosa acerca de herramientas que son de suma importancia para nuestro ejercicio como profesionales de la salud”.
Por su parte, Martha Pereira, coordinadora de Atención a la Comunidad del Distrito de Barranquilla, señaló que el deber de las autoridades es orientar a los profesionales en este paso obligatorio de su carrera. El proceso de inducción asegura que los egresados no lleguen desorientados a sus puestos de servicio, redundando directamente en la calidad de la prestación del servicio a la población atlanticense.
Con estas acciones de formación continua, la Gobernación del Atlántico reafirma su compromiso con la excelencia en el sistema de salud, preparando a su talento humano para enfrentar con idoneidad y responsabilidad los retos de la atención pública en el departamento.










