La fiscal Paola Andrea Londoño, quien lideró una investigación contra Diego Marín Buitrago, alias ‘Papá Pitufo’, denunció presuntos episodios de acoso, amenazas y persecución dentro de la Fiscalía General de la Nación. La funcionaria relató situaciones que, según su versión, ocurrieron mientras adelantaba sus labores en la entidad.
Londoño fue una de las funcionarias que impulsó las pesquisas contra Marín Buitrago, señalado de ser uno de los principales articuladores de redes de contrabando en Colombia. De acuerdo con el medio, la investigación permitió avanzar en la desarticulación de parte de esa estructura y en la captura del señalado en España.
Sin embargo, la fiscal aseguró que después de esos resultados fue apartada del caso y trasladada a Paloquemao. También afirmó que recibió amenazas y enfrentó acciones judiciales que, según su relato, afectaron su situación personal y su salud.
Denunció presuntos manoseos durante reuniones en la entidad
Uno de los apartes más delicados de la entrevista tiene que ver con los comportamientos que Londoño atribuyó a un funcionario identificado en el artículo como el señor Briñez.
La fiscal aseguró que durante celebraciones de fin de año de la Dirección Especializada contra la Corrupción se habrían presentado episodios de embriaguez y presuntos manoseos a varias funcionarias.
“Se dieron cuenta de que el señor se embriagaba, había manoseos con varias funcionarias”, relató, según la publicación.
Londoño sostuvo que cuenta con elementos de prueba sobre los hechos que denunció y manifestó su disposición a entregar los nombres de las personas que, según ella, presenciaron esas situaciones, cuando las autoridades competentes lo requieran.
También afirmó que había informado a la entonces fiscal general Luz Adriana Camargo sobre presuntas irregularidades relacionadas con reuniones y actividades dentro de las instalaciones de la institución.
Según su testimonio, mientras cumplía sus labores hasta altas horas de la noche, las celebraciones y el ruido en otras áreas del edificio dificultaban su trabajo.
Afirma que fue denunciada después de advertir las irregularidades
La funcionaria manifestó que actualmente enfrenta tres denuncias por injuria y calumnia. En su versión, esas actuaciones se produjeron después de que hablara sobre los hechos que asegura haber conocido dentro de la Fiscalía.
La fiscal cuestionó lo que considera una contradicción institucional: haber participado en una investigación contra una organización criminal y, posteriormente, terminar enfrentada a procesos judiciales mientras sus denuncias sobre presuntas irregularidades internas no habrían tenido el resultado que esperaba.
El caso plantea interrogantes sobre los mecanismos internos para recibir denuncias de acoso, proteger a los funcionarios que reportan posibles irregularidades y garantizar que las investigaciones se desarrollen sin presiones.
Por ahora, las afirmaciones sobre los presuntos manoseos y las demás conductas señaladas corresponden al testimonio de Londoño publicado. La responsabilidad de las personas mencionadas deberá establecerse mediante las investigaciones y los procedimientos correspondientes.










