La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Carolina Restrepo, lanzó un contundente mensaje dirigido a contratistas, operadores y terceros que, según señaló, puedan tener intereses particulares en las decisiones de la entidad.
Restrepo, quien llegó a la dirección del ICBF durante el Gobierno de Abelardo De La Espriella, defendió su autonomía al frente del organismo y aseguró que sus más de tres décadas de experiencia profesional le han permitido analizar situaciones complejas, identificar intereses detrás de determinadas actuaciones y tomar decisiones sin dejarse presionar.
“En 30 años aprendí algo: a mí no me meten los dedos en la boca y no me dejo usar de nadie”, afirmó la funcionaria.
La declaración se produjo en medio de las discusiones y polémicas que han rodeado al ICBF y de los cuestionamientos relacionados con el manejo de recursos, contratos y operadores de programas destinados a la atención de niños, niñas y adolescentes.
Advertencia a contratistas y operadores
Restrepo fue enfática al señalar que las denuncias, rumores o campañas de presión no serán suficientes para determinar quién permanece o sale de la entidad.
“Un mensaje muy claro para contratistas, operadores y terceros interesados: no crean que a punta de denuncias, rumores o campañas van a poner o quitar funcionarios, ni a orientar las decisiones del ICBF”, manifestó.
La directora sostuvo además que cada señalamiento debe pasar por un proceso de verificación antes de que se adopten decisiones administrativas.
“Una denuncia no es una condena. Aquí verificamos, investigamos y también preguntamos a quién beneficia cada jugada”, agregó.
Según Restrepo, detrás de algunas controversias existen intereses económicos que deben ser analizados con especial cuidado, teniendo en cuenta el volumen de recursos que administra la entidad.
“Hay demasiados intereses y demasiado dinero en juego. Sé perfectamente que a muchos no les conviene que las cosas cambien”, afirmó.
“La plata de la niñez es para la niñez”
La directora también anticipó cambios en el funcionamiento del ICBF y aseguró que la entidad entrará en una etapa de transformación.
Su principal mensaje apunta al manejo de los recursos destinados a los programas de protección y atención de la población infantil.
“La plata de la niñez es para la niñez”, sostuvo Restrepo, frase con la que resumió el propósito que, según explicó, tendrá la renovación que pretende impulsar desde la dirección del instituto.
El mensaje deja planteado un escenario de mayor revisión sobre contratistas, operadores y procesos internos, al tiempo que la directora insiste en que las decisiones deberán sustentarse en información comprobada y no en presiones externas.
Con esta postura, Restrepo busca marcar distancia frente a quienes pretendan influir en las determinaciones del ICBF y deja claro que, bajo su administración, las denuncias deberán ser investigadas, pero no serán consideradas por sí solas como prueba de responsabilidad.










