El detenido, conocido con el alias de ‘Griffo’, habría permanecido durante aproximadamente dos meses infiltrado como soldado en formación en la Quinta Brigada del Ejército, con sede en Bucaramanga.
De acuerdo con la información conocida, las labores de inteligencia permitieron identificar al uniformado en formación como un supuesto integrante del ELN, lo que activó el procedimiento para su captura y posterior judicialización.
El caso genera especial atención debido a que se conoció el mismo día de la llegada a Bogotá del comandante del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, quien arribó al país para reunirse con la nueva cúpula militar colombiana y abordar asuntos relacionados con la cooperación bilateral en seguridad y la lucha contra el narcoterrorismo.
La captura también plantea interrogantes sobre el nivel de información al que habría podido acceder el señalado infiltrado durante su permanencia dentro de la institución: ¿qué información habría obtenido?, ¿tenía órdenes específicas del ELN?, ¿buscaba acceder a operaciones, procedimientos o información de inteligencia?, ¿existen más personas infiltradas?
Por ahora, las autoridades deberán establecer el alcance de la presunta infiltración y determinar si ‘Griffo’ actuaba solo o hacía parte de una estructura encargada de obtener información desde el interior de las Fuerzas Militares.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los controles de contrainteligencia dentro de las instituciones armadas, especialmente frente a organizaciones ilegales que buscan penetrar entidades estatales para obtener información estratégica.
La investigación continuará para establecer qué misión habría recibido el presunto integrante del ELN, cuánto tiempo llevaba vinculado a la estructura armada y si alcanzó a suministrar información antes de ser descubierto.










