Las manifestantes hacen parte de ‘Las Jefas del Hogar’, iniciativa impulsada por el Ministerio de Igualdad y operada por la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD).
De acuerdo con las participantes, el programa comenzó con una convocatoria nacional en la que fueron seleccionadas alrededor de 2.800 mujeres. Posteriormente, se escogieron aproximadamente 150 beneficiarias por ciudad capital, quienes tuvieron que participar en diferentes talleres y cumplir con las actividades establecidas.
El objetivo era que cada emprendedora formulara un plan de inversión de acuerdo con su actividad económica. Como parte del proceso se contemplaba un apoyo de cinco millones de pesos en capital semilla, destinado a fortalecer sus negocios mediante la adquisición de maquinaria y otros elementos requeridos.
Pero cuando las beneficiarias esperaban la etapa final, aseguran que recibieron una noticia inesperada.
La comunicación que cambió el panorama
Las mujeres sostienen que el 26 de agosto FUPAD les comunicó mediante correo electrónico que no podía continuar con el proceso debido a que el Ministerio de Igualdad no habría entregado la totalidad de los recursos.
Según la explicación que recibieron, la situación estaría relacionada con el proceso de liquidación de la entidad y la designación de un liquidador.
La noticia generó indignación entre las beneficiarias, quienes consideran que no deberían asumir las consecuencias de decisiones administrativas o presupuestales tomadas por las entidades responsables del programa.
“Nos postulamos, cumplimos con los talleres, presentamos nuestros planes de inversión y entregamos toda la documentación”, manifestaron las participantes.
FUPAD y el Ministerio, versiones enfrentadas
Uno de los puntos que más preocupa a las mujeres es que, hasta ahora, no tienen claridad sobre qué ocurrió con los recursos destinados a culminar el programa.
Las beneficiarias aseguran que sostuvieron reuniones con FUPAD en busca de explicaciones. Según su versión, la fundación les manifestó que no recibió del Ministerio de Igualdad los recursos necesarios para terminar la ejecución.

Posteriormente, las mujeres participaron en una reunión virtual con representantes del Ministerio, donde —según relatan— se les explicó que los recursos quedaron congelados como consecuencia del proceso de liquidación.
Las manifestantes señalan al liquidador John Milton Rodríguez como parte del proceso administrativo que terminó afectando la continuidad del programa.
El resultado, denuncian, es que las emprendedoras quedaron en medio de una situación que no provocaron y sin una respuesta concreta sobre cuándo recibirán el apoyo prometido.
“Nosotros cumplimos”
El reclamo de las mujeres tiene como principal argumento que ellas sí cumplieron con las condiciones exigidas.
Durante meses participaron en capacitaciones, asistieron a talleres, elaboraron planes de inversión y entregaron evidencias de su participación, entre ellas firmas, fotografías y documentación.
Para ellas, el problema se produjo cuando ya habían cumplido con la parte que les correspondía y esperaban recibir los recursos o los elementos destinados a poner en marcha sus proyectos productivos.
Por eso este jueves decidieron concentrarse en la Plaza de la Paz y hacer visible su situación.
No se trata solamente de cinco millones de pesos, sostienen las manifestantes. Para muchas de ellas, el capital semilla representa la posibilidad de comprar equipos, mejorar sus negocios, generar ingresos y avanzar hacia una mayor independencia económica.
Protestas simultáneas en varias ciudades
La jornada de protesta no se limitó a Barranquilla. Según las organizadoras, mujeres vinculadas al mismo proceso también realizaron manifestaciones en Bogotá, Cali, Cartagena y Pasto.
La movilización busca llamar la atención del Gobierno nacional y exigir que se encuentre una salida que permita culminar el programa.
Las participantes piden claridad sobre el estado de los recursos, las razones por las cuales fueron suspendidas las entregas y, especialmente, quién asumirá la responsabilidad de garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos con las beneficiarias.
El caso deja además varios interrogantes sobre la continuidad de los programas sociales durante los procesos de liquidación de entidades públicas: ¿qué ocurre con los beneficiarios cuando una institución cambia de administración?, ¿qué pasa con los recursos ya comprometidos?, ¿quién responde por las mujeres que cumplieron todos los requisitos?
Mientras esperan respuestas, las madres cabeza de hogar aseguran que continuarán insistiendo para que su proceso no quede en el olvido.
La protesta de este jueves busca precisamente eso: que los cinco millones prometidos para impulsar sus emprendimientos no terminen convertidos en una promesa incumplida.










