John Mechas, Andrey Avendaño y Richard aparecen entre los objetivos de alto valor del Frente 33, estructura señalada de operar en Norte de Santander y financiarse con narcotráfico y extorsiones. El país espera el balance de la nueva operación militar autorizada por el presidente Abelardo De La Espriella.
La ofensiva militar contra las disidencias de las Farc en el Catatumbo entra en una nueva fase. El presidente Abelardo De La Espriella autorizó un cuarto bombardeo contra la estructura vinculada a alias Calarcá, mientras las autoridades concentran su atención en tres hombres señalados de ocupar posiciones estratégicas dentro del Frente 33.
Se trata de Javier Alonso Veloza García, alias John Mechas; Carlos Eduardo García Téllez, conocido como Andrey Avendaño, y Farby Édison Parra, alias Richard. De acuerdo con la información divulgada por Caracol Radio, los tres son considerados objetivos de alto valor para las fuerzas de seguridad.
Por ahora, se espera el reporte oficial sobre los resultados del operativo. La autorización del bombardeo no significa que los cabecillas hayan sido ubicados o neutralizados.
John Mechas, señalado como articulador de ataques
Javier Alonso Veloza García, alias John Mechas, es identificado por la inteligencia colombiana como uno de los principales responsables de articular acciones armadas en Norte de Santander.
Su nombre aparece asociado al mando y control del Frente 33, organización que mantiene presencia en el Catatumbo y en sectores de la frontera con Venezuela. Su papel dentro de la estructura lo convierte en uno de los objetivos prioritarios de la ofensiva.
Andrey Avendaño, el rostro político y militar del Frente 33
Carlos Eduardo García Téllez, alias Andrey Avendaño, tiene un perfil distinto dentro de la organización. Fue una de las caras visibles de la delegación de las disidencias de alias Calarcá durante los diálogos de paz con el Gobierno de Gustavo Petro.
Las autoridades le atribuyen más de 12 años de permanencia en la ilegalidad y presuntos vínculos con narcotráfico, minería ilegal, contrabando y extorsión.
Según el reporte periodístico, el presidente De La Espriella lo declaró objetivo militar durante una reunión de empalme realizada en Norte de Santander en julio. Su nombre representa uno de los puntos de mayor interés para las autoridades por su presunta participación tanto en la estructura armada como en las conversaciones de paz.
Richard, en la disputa territorial contra el ELN
Farby Édison Parra, alias Richard, es señalado como cabecilla regional del Frente 33 en el Catatumbo. Según las autoridades, habría coordinado acciones durante la confrontación con el ELN, una disputa que desencadenó una grave crisis humanitaria en la región.
Los enfrentamientos entre ambas organizaciones han golpeado a comunidades rurales, provocado desplazamientos y agravado las condiciones de seguridad en varios municipios de Norte de Santander.
Narcotráfico, extorsiones y control fronterizo
El Frente 33 opera en los 13 municipios del Catatumbo y en zonas limítrofes con Venezuela. Su financiación estaría relacionada con cultivos de coca, producción de cocaína, extorsiones a sectores económicos y otras actividades ilegales.
La ofensiva militar busca debilitar la capacidad de mando y operación de esta estructura. Sin embargo, el resultado de los bombardeos no se mide únicamente por los objetivos alcanzados: también será determinante conocer sus efectos sobre las comunidades y las condiciones de seguridad en una región marcada por años de confrontación armada.
El balance oficial del cuarto bombardeo permitirá establecer si la operación afectó a los mandos señalados y qué consecuencias tuvo sobre la capacidad operativa del Frente 33.










