De acuerdo con la visión del gobernador Eduardo Verano, esta vía está llamada a convertirse en una arteria estratégica para la competitividad del departamento y en un motor de desarrollo, gracias a su vocación industrial y exportadora.
La doble calzada, de 7,2 kilómetros, avanza según el cronograma establecido por la Administración departamental.
Entre las circunvalares de Barranquilla y de la Prosperidad avanza la construcción del Corredor Internacional, una doble calzada de 7,2 kilómetros que contribuirá a fortalecer la conectividad de la zona industrial del departamento. La obra registra un avance del 42 % y cumple con el cronograma establecido, según confirmó el secretario de Infraestructura del Atlántico, Mario Segura.
Con una inversión de $99.749 millones, el proyecto hace parte de la apuesta del gobernador Eduardo Verano por fortalecer la infraestructura que soporta el crecimiento industrial y el comercio exterior, al tiempo que mejora las condiciones para el transporte de carga, la atracción de inversiones y la generación de empleo.
El secretario de Infraestructura del Atlántico, Mario Segura, explicó que la vía, conocida también como la de Juan Mina, contará con dos carriles de 3,65 metros cada uno, bermas de entre 1 y 1,80 metros, pavimento flexible, retornos e intersecciones, además de la optimización y actualización de los sistemas de drenaje.
“Esta doble calzada permitirá aumentar la capacidad vial y estructural para que la industria del departamento y la del resto de Colombia encuentren en esta zona un lugar atractivo para establecerse. También facilitará el desarrollo de un corredor de carga que impulse la actividad económica del Atlántico”, precisó Segura.

La nueva vía mejorará la conectividad entre las zonas industriales y los principales puertos del Caribe colombiano, con el propósito de reducir los costos logísticos y los tiempos de transporte.
La intervención también contribuirá a fortalecer la seguridad vial y a dinamizar la economía mediante la generación de empleo y el desarrollo de nuevas actividades productivas.
UNA INFRAESTRUCTURA QUE IMPULSA LA COMPETITIVIDAD
De acuerdo con la visión del gobernador Eduardo Verano, el Corredor Internacional está llamado a convertirse en una arteria estratégica para la competitividad del Atlántico y en un motor de desarrollo que potencie la vocación industrial y exportadora del departamento.
La obra se articula con el crecimiento de la Zona Franca La Cayena, uno de los principales epicentros empresariales de esta zona del departamento. Su ubicación estratégica fortalece las posibilidades de conexión con los mercados internacionales, especialmente con Estados Unidos.
Actualmente, La Cayena genera alrededor de 2.500 empleos directos y proyecta alcanzar los 5.000 puestos de trabajo con la prórroga de su operación hasta 2052.
De esta manera, el Corredor Internacional no solo mejorará la movilidad, sino que también se consolidará como una infraestructura estratégica para acompañar la expansión de las actividades productivas y fortalecer el atractivo del Atlántico para la inversión.
VERANO Y SU VISIÓN DE CONECTIVIDAD
El Corredor Internacional hace parte de una visión estratégica de infraestructura vial impulsada durante la segunda administración de Eduardo Verano (2016-2019), periodo en el que la Gobernación del Atlántico puso en marcha proyectos orientados a mejorar la conexión entre los municipios y las zonas industriales.
En 2019, la Gobernación del Atlántico entregó la vía que conecta a Galapa con Tubará. La obra, de seis kilómetros de extensión, unió el corregimiento de Paluato, en Galapa, con Guaimaral, en Tubará, hasta la carretera del Algodón, prolongación de la carrera 38 de Barranquilla.
Con estas intervenciones, la Administración departamental avanza en una estrategia de infraestructura orientada a mejorar la movilidad, fortalecer la conexión territorial y generar las condiciones necesarias para el crecimiento industrial y productivo del Atlántico.
El Corredor Internacional forma parte de los 115 kilómetros de vías nuevas contemplados en el Plan Vial Departamental. Este conjunto de obras, impulsado durante la tercera administración de Eduardo Verano, representa una inversión global cercana al billón de pesos.










