El director de la Corporación Excelencia en la Justicia (CEJ), Hernando Herrera, lanzó fuertes cuestionamientos contra el procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, ante la falta de avances y sanciones en el proceso disciplinario que se le adelanta al exministro del Interior Armando Benedetti. La controversia se centra en las agresiones verbales cometidas por Benedetti contra una magistrada de las altas cortes, hechos sobre los cuales el órgano de control no ha emitido fallos ni reportado decisiones de fondo.
Puntos centrales de los cuestionamientos institucionales
Inacción frente a ataques a la Rama Judicial: Herrera criticó duramente que, a pesar de que la denuncia formal fue interpuesta por la propia CEJ a través de su subdirector Andrés Pérez Velasco, la Procuraduría no ha respondido ni adoptado medidas disciplinarias. El jurista enfatizó que las agresiones verbales de Benedetti constituyen un ataque directo contra la dignidad de la Rama Judicial y la equidad de género que no pueden quedar en la impunidad.
Reclamo directo a Gregorio Eljach: El director de la corporación cuestionó la neutralidad de la cabeza del Ministerio Público al señalar: “Yo no quisiera pensar que cuando el doctor Eljach dijo que iba a ser el procurador de todos, se le notara tanto como para hacerle favores a todos”.
Advertencia sobre la legitimidad del control disciplinario: Herrera advirtió que la institución no puede terminar desdibujando su papel constitucional ni actuando por presión mediática extemporánea. En sus declaraciones más contundentes, aseveró que “no podemos permitir que la Procuraduría se convierta en una lavadora de pecados ajenos, como tampoco que se convierta en una sastrería para la impunidad”.
Llamado a la veeduría y presión ciudadana: La CEJ instó a la ciudadanía y al periodismo de investigación a mantener el control social y la vigilancia permanente para evitar que expedientes de alto impacto político y de posible corrupción o violencia de género queden engavetados o archivados.








