Un presunto jefe de alto nivel de los Comandos de Frontera, estructura vinculada a la Segunda Marquetalia, fue trasladado a Bogotá luego de ser capturado en el departamento del Meta durante una operación de las autoridades.
Se trata de Héctor Orlando Bastidas Bravo, alias ‘Boni’ o ‘Bonito’, señalado por las autoridades como segundo cabecilla de los Comandos de Frontera. El hombre fue detenido en zona rural de Guamal, Meta, en desarrollo de la operación denominada ‘Abraham’.
Tras su captura, fue movilizado en un avión del Ejército Nacional desde la base aérea de Apiay hacia Bogotá. El traslado se realizó bajo un dispositivo especial de seguridad.
La operación fue adelantada de manera conjunta por unidades del Ejército, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Fiscalía General de la Nación, en cumplimiento de una orden judicial.
Una trayectoria criminal de cerca de 20 años
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, alias ‘Boni’ tendría cerca de dos décadas de trayectoria dentro de organizaciones armadas ilegales y habría tenido influencia en zonas de Putumayo, Caquetá, Huila y sectores fronterizos con Ecuador.
Las investigaciones lo relacionan con actividades como narcotráfico, extorsión, homicidios y control de corredores utilizados para economías ilícitas.
Entre los casos que ahora deberán ser esclarecidos judicialmente figura su presunta participación en el asesinato del gerente del Banco Agrario de Valle del Guamuez, Putumayo, ocurrido en 2013.
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También aparece relacionado, según las autoridades, con la quema de vehículos de transporte público registrada en marzo de 2024 en San Vicente del Caguán, Caquetá.
La captura no significa, por sí sola, que haya sido declarado responsable de estos hechos. Será la justicia la encargada de determinar su responsabilidad dentro de los procesos correspondientes.

Un golpe anunciado por el nuevo Gobierno
La captura de ‘Boni’ fue presentada por el presidente Abelardo de la Espriella como uno de los primeros resultados de las operaciones contra las estructuras armadas ilegales durante el comienzo de su Gobierno.
Ahora la atención se concentra en la judicialización del detenido y en la información que pueda surgir de las investigaciones.
Su captura también plantea un interrogante para las autoridades: ¿qué tanto puede afectar la detención de uno de los principales mandos de los Comandos de Frontera la capacidad de esa organización para controlar territorios, corredores y economías ilícitas en el sur del país?
El traslado a Bogotá marca el comienzo de una nueva etapa: la judicial. Allí deberán presentarse las pruebas que sustentan las acusaciones y será la justicia la que determine la responsabilidad de alias ‘Boni’ frente a los hechos que se le atribuyen.










