Un capitán de inteligencia del Ejército fue capturado en Bogotá por su presunta colaboración con el frente 57 Yair Bermúdez, una estructura de las disidencias de las Farc que opera en zonas del suroccidente colombiano. Según la información conocida por las autoridades, el oficial habría suministrado información privilegiada a la organización y presuntamente colaborado en actividades delictivas.
La captura se produjo en el marco de una investigación de aproximadamente 18 meses adelantada por el Gaula de la Policía, que culminó con la detención de nueve personas señaladas de pertenecer a esa estructura criminal.
De acuerdo con fuentes policiales, el capitán estuvo adscrito al Batallón de Alta Montaña No. 5, en el Quindío. Los investigadores lo vinculan con el suministro de información confidencial a los integrantes del grupo armado y con su presunta cooperación en el secuestro de una médica y sus hijos, ocurrido el 14 de agosto de 2025 en Sevilla, Valle del Cauca.
Las acusaciones contra el oficial deberán ser esclarecidas dentro del proceso judicial. Su captura no equivale, por sí sola, a una declaración de responsabilidad penal.
Operación contra el frente 57
La Policía informó que los otros nueve capturados fueron ubicados durante una operación interinstitucional desarrollada en zona rural de Bugalagrande y en sectores de influencia de Valle del Cauca, Cauca y Cundinamarca.
Entre los detenidos figura alias Majiño, señalado por las autoridades como segundo cabecilla del frente 57 en el Valle del Cauca. Según la información de inteligencia, también cumpliría funciones como explosivista.
La Policía indicó que Majiño tendría una trayectoria criminal cercana a los 15 años y que se habría incorporado a esta estructura hace aproximadamente dos meses, después de integrar otras organizaciones armadas ilegales.
En el operativo también fueron capturados alias Médico, descrito como hombre de confianza del cabecilla del grupo, y otras personas identificadas con los alias de Bombero, Juanda, Marcos, Elizabeth, Tatiana y Bastidas. Las autoridades señalaron que continúan verificando sus posibles funciones dentro de la organización y sus antecedentes.
La investigación busca establecer el alcance de los presuntos vínculos
Uno de los aspectos más delicados del caso es la posible filtración de información militar a una estructura armada ilegal. Los investigadores deberán establecer qué datos habría entregado el capitán, cómo se habría utilizado esa información y cuál habría sido su participación concreta en los hechos investigados.
La presunta relación entre un oficial de inteligencia y una organización señalada de cometer secuestros y otras actividades criminales también abre interrogantes sobre los mecanismos de acceso y protección de información reservada dentro de las Fuerzas Militares.









