La primera dama aseguró que los recursos permanecen en las cuentas de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas y anunció que publicará la rendición de cuentas en su página web. La controversia surgió tras los cuestionamientos del caricaturista Matador sobre el dinero recaudado para atender a las víctimas del terremoto del 10 de agosto.
La primera dama de Colombia, Ana Lucía Pineda, anunció que hará pública la rendición de cuentas de las donaciones recogidas para ayudar a las personas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. El anuncio se produjo después de varios cuestionamientos en redes sociales sobre el manejo de los recursos y los avances de la ayuda prometida a los damnificados.
Durante una entrevista con Telecaribe, Pineda rechazó los señalamientos en su contra y aseguró que el dinero permanece en las cuentas de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, organización vinculada a la iniciativa solidaria.
“Una mentira no va a derrumbar la verdad de lo que yo soy, ni de lo que me representa, ni de cómo me reconocen mis hijos”, expresó la primera dama al referirse a los ataques que, según dijo, ha recibido en los últimos días.
La polémica se intensificó luego de que el caricaturista Matador la cuestionara públicamente por las donaciones destinadas a las comunidades afectadas en Cali, Pereira, Manizales, Chocó y otras zonas del país. En sus publicaciones utilizó expresiones despectivas y puso en duda el manejo de los recursos.
¿Por qué no se han utilizado las donaciones?
Pineda explicó que los recursos no se han ejecutado porque, según la planificación de la fundación, están reservados para una segunda fase de intervención: la reconstrucción de viviendas para las familias damnificadas.
La primera dama sostuvo que la decisión de mantener el dinero sin utilizar se tomó por iniciativa propia y con el respaldo de la junta directiva de la organización. También afirmó que la reconstrucción requiere evaluar las condiciones de cada territorio para evitar intervenciones improvisadas.
“Yo también he tomado la iniciativa de construir y devolverles a los damnificados una casa que sea duradera. Yo no puedo dedicarme a reconstruir de una manera irresponsable”, manifestó.
La explicación sitúa el debate en dos asuntos centrales: el estado actual de los recursos recibidos y el cronograma para convertir esas donaciones en ayuda concreta para las familias afectadas.
La fecha anunciada para publicar las cuentas
Pineda informó que convocó una reunión para revisar la información relacionada con las donaciones y anunció que, a más tardar el viernes 16 de octubre, la fundación publicará la rendición de cuentas en su página web.
“Todo el mundo tenga acceso. Aquí no se esconde información, aquí nuestro compromiso es social y absolutamente con toda la transparencia del caso”, afirmó.
La publicación permitirá conocer con mayor precisión los recursos recaudados, los movimientos financieros realizados, el dinero que continúa disponible y la destinación prevista para la etapa de reconstrucción.
Hasta que esos documentos estén disponibles y puedan revisarse, las afirmaciones sobre el estado de las donaciones corresponden a la versión entregada por la primera dama y la fundación.
La transparencia, en el centro de la controversia
La discusión no se limita al enfrentamiento entre Pineda y Matador. También pone sobre la mesa la necesidad de que las iniciativas solidarias informen con claridad cuánto dinero reciben, dónde se conserva, qué gastos se han realizado y cuáles son los plazos para entregar la ayuda.
Las familias damnificadas necesitan conocer cómo se traducirá la solidaridad de los donantes en soluciones concretas, especialmente si la meta es reconstruir viviendas y garantizar condiciones estables para quienes perdieron sus hogares.
La rendición de cuentas anunciada será un elemento clave para contrastar las explicaciones ofrecidas por la primera dama con la documentación financiera de la fundación y establecer el avance real de los compromisos adquiridos con las víctimas.










