Leidy Dianis Rincón Díaz, conocida en el mundo criminal como ‘La Mona’, apenas tenía veinte minutos sentada en una vivienda mientras le arreglaban las uñas, momento en que fue abordada por sicarios, quienes le dispararon sin contemplación, quitándole la vida casi de inmediato.
El reloj marcaba la 1:20 de la tarde del sábado 3 de febrero cuando los disparos sonaron. Transeúntes y residentes de la carrera 11 con calle 14, barrio Los Caracoles, de Sabanagrande, quedaron paralizados con el accionar de los sicarios que iban en una motocicleta de color negro y sin mediar palabra atacaron a bala a su víctima.
¿Quién era ‘La Mona’?
Tras el atentado sicarial de Leidy Dianis Rincón Díaz se estableció que tendría un amplio prontuario judicial.
Precisamente quedó al descubierto que estuvo detenida por un periodo de un año y 8 meses en la cárcel El Buen Pastor de Barranquilla por el delito de porte, tráfico de estupefacientes, porte ilegal de arma de fuego y concierto para delinquir; habría recobrado la libertad el 15 de enero, es decir hace 20 días.
Así lo informaron fuentes ligadas al caso, luego de precisar que las investigaciones se centran en establecer si el ataque contra ‘La Mona’ tiene que ver con su pasado criminal.
Los registros periodísticos señalan que las autoridades la capturaron como presunta jefa de la zona oriental de ’Los Costeños’, una estructura ordenadora de homicidios selectivos, de extorsión y microtráfico en el departamento.
Justamente por eso delitos, el pasado 6 de mayo de 2022 uniformados de la Sijín planearon un operativo y la capturaron en medio de una diligencia de allanamiento en el barrio La Primavera de Sabanagrande, allí le encontraron un revólver 38 largo, 110 dosis de cocaína y 40 panfletos extorsivos.
En su momento, la Policía del Atlántico indicó. “La mujer concentraba su accionar delictivo en los municipios de Sabanagrande, Santo Tomás y Palmar de Varela’’.
Con Leidys Dianis son seis las mujeres asesinadas en lo que va de este 2024 en el Atlántico. En Sabanagrande ya son dos las víctimas.










