Alias “El Chapo”, identificado como Johan de Jesús Rojas Peña, fue capturado en flagrancia por presuntos delitos de fabricación, tráfico y porte de armas, así como por su participación en actividades de extorsión. El arresto se llevó a cabo durante un registro de persona en el barrio San Roque de la ciudad.
Durante la intervención, las autoridades encontraron en posesión de “El Chapo” cuatro panfletos extorsivos vinculados al Grupo Delictivo Criminal Organizado (GDCO) “Los Malcriados”. Además, se incautó un artefacto explosivo tipo granada de fragmentación, lo que llevó a la inmediata detención del individuo.
Alias “El Chapo” cuenta con un extenso prontuario delictivo que acumula 15 anotaciones judiciales, incluyendo delitos como hurto agravado y calificado, así como la fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, junto con tráfico y fabricación de estupefacientes. Este historial subraya la peligrosidad y versatilidad de sus actividades criminales.
Se presume que Rojas Peña desempeñaba un papel crucial como líder en la organización criminal, estando al mando de Alias CACHETES, quien actualmente cumple condena en el establecimiento penitenciario La Picota en Bogotá. Esto evidencia una jerarquía establecida dentro de la banda delictiva.
Cabe destacar que en el momento de su captura, “El Chapo” se encontraba con medida de detención preventiva en su lugar de residencia por el delito de Hurto Calificado y Agravado, confirmado mediante el brazalete electrónico del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) que portaba.
La captura de alias “El Chapo” representa un golpe significativo contra el crimen organizado en Barranquilla y su área metropolitana, destacándose por su papel como dinamizador del delito de extorsión.










