El mapa territorial del área metropolitana de Barranquilla podría cambiar de manera significativa luego de que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) entregara al Congreso de la República su propuesta técnica para definir nuevamente los límites entre Barranquilla y Puerto Colombia.
El informe de deslinde plantea una nueva línea divisoria en una zona que durante las últimas décadas ha experimentado una acelerada transformación urbana y donde las actividades residenciales, educativas, comerciales y empresariales de ambos municipios prácticamente se encuentran.
De acuerdo con el análisis del documento técnico, el trazado propuesto favorecería la incorporación a Barranquilla de una extensa zona del denominado Corredor Universitario, incluyendo sectores de gran importancia para la dinámica económica y urbana del área metropolitana.
Más de 1.000 hectáreas entrarían a Barranquilla
El área analizada por el IGAC comprende aproximadamente 1.153 hectáreas.
La revisión de las coordenadas del trazado planteado indica que cerca de 1.036 hectáreas quedarían dentro de la jurisdicción de Barranquilla, con algunas excepciones correspondientes principalmente a áreas rurales.
El nuevo límite toma como una de sus referencias el cauce funcional del Arroyo León, buscando establecer una delimitación que responda a las características actuales del territorio.
La propuesta será ahora estudiada por el Congreso de la República, debido a que el cambio definitivo de límites deberá establecerse mediante una ley.
¿Qué sectores quedarían en Barranquilla?
Uno de los aspectos que más atención genera es la cantidad de sectores y equipamientos que quedarían dentro del Distrito de Barranquilla si se aprueba el trazado propuesto.

Entre ellos se encuentran:
- Villa Campestre.
- El Corredor Universitario.
- Seis universidades, entre ellas la Universidad del Atlántico, Universidad Libre, Universidad del Norte y Universidad Sergio Arboleda.
- Tres cementerios, entre ellos Jardines de la Eternidad y Jardines del Recuerdo.
- Siete colegios, incluidos el Colegio Británico Internacional, Royal School, Sagrado Corazón y American School.
- Cinco centros comerciales, entre ellos Plaza Campestre, Buenavista y Plaza Florencia.
- Un hotel.
- Dos clínicas.
Se trata de una zona con una importante concentración de viviendas, instituciones educativas, centros comerciales, servicios de salud, vías y proyectos inmobiliarios.
Villa Campestre y el Corredor Universitario, en el centro de la disputa
Uno de los puntos más relevantes de la propuesta es la incorporación de Villa Campestre y buena parte del Corredor Universitario a la jurisdicción de Barranquilla.
Esta zona ha experimentado un crecimiento urbanístico acelerado durante los últimos años y actualmente mantiene una relación económica, educativa y residencial muy estrecha con la capital del Atlántico.
La delimitación propuesta busca, precisamente, establecer una frontera administrativa que se ajuste a la realidad territorial que se ha desarrollado en las últimas décadas.
¿Qué pasa con la Ciénaga de Mallorquín?
Otro punto importante del informe está relacionado con la Ciénaga de Mallorquín y Puerto Mocho.
Según la propuesta técnica, estos sectores permanecerían dentro del territorio de Barranquilla, pese a las pretensiones que ha planteado Puerto Colombia dentro de la discusión limítrofe.
Esta definición resulta especialmente relevante por las implicaciones ambientales, urbanísticas y administrativas asociadas al ecosistema.
Actualmente, el Distrito de Barranquilla ejerce funciones relacionadas con la gestión ambiental y urbanística de esta zona.
La propuesta coincide con la posición de Barranquilla
Aunque el IGAC presenta el informe como un documento técnico de deslinde, el trazado propuesto coincide en buena medida con la posición que Barranquilla ha defendido durante años.
La propuesta mantiene dentro del Distrito sectores estratégicos como Villa Campestre, el Corredor Universitario y numerosos equipamientos educativos, comerciales y de servicios.
Sin embargo, todavía no se trata de una decisión definitiva.
El informe técnico ya fue remitido al Congreso, que deberá estudiar la propuesta y definir mediante una ley la nueva línea limítrofe entre los dos municipios.
Una frontera que podría cambiar el mapa del Atlántico
La discusión va mucho más allá de una simple línea sobre un mapa.
La zona en disputa concentra una enorme actividad residencial, comercial, educativa e inmobiliaria y funciona diariamente como un territorio integrado entre Barranquilla y Puerto Colombia.
Por eso, además de definir la jurisdicción administrativa, uno de los grandes desafíos será establecer cómo se coordinarán temas como servicios públicos, movilidad, planeación urbana, impuestos, seguridad, medio ambiente e infraestructura.
La propuesta del IGAC abre ahora una nueva etapa en una disputa territorial que lleva décadas.
El Congreso tendrá la decisión final sobre el nuevo límite, pero el informe técnico ya plantea un escenario que podría modificar de manera importante el mapa de Barranquilla y Puerto Colombia.










