Tras la Operación Lanza Roja adelantada en Barranquilla, donde fueron capturados los ciudadanos mexicanos Sophia Mourra Lozano (alias “La Patrona”) y Adolfo Paulin González (alias “Pau”) —enlaces clave del CJNG solicitados en extradición por Estados Unidos—, informes de la DIJIN, Interpol y el FBI dejaron al descubierto la red logística que conecta a ambas organizaciones.
Red de transporte y modus operandi
Producción y salida desde Colombia: El alcaloide destinado al CJNG se procesa en megalaboratorios del Catatumbo (Norte de Santander). El Clan del Golfo mueve la sustancia por vía terrestre hacia La Guajira y la saca en lanchas rápidas hacia aguas profundas del Mar Caribe.
Técnica del “miqueo” para preñar buques: Aprovechando buques mercantes que ya pasaron inspecciones portuarias, los criminales los interceptan en altamar. Con coordenadas entregadas por tripulantes complices, trepan los cascos usando cuerdas para subir los bultos de cocaína y camuflarlos dentro de la carga.
Centro de acopio en Costa Rica: Las embarcaciones descargan la mercancía en Costa Rica, punto estratégico que las estructuras utilizan como centro de acopio antes de redistribuirla a gran escala.
Rutas finales de distribución:
Hacia Estados Unidos: La droga sale de Costa Rica en barcos pesqueros hacia México, donde el CJNG la recibe y la introduce a territorio estadounidense por vía terrestre.
Hacia Europa: Salen cargamentos marítimos cruzando el Atlántico hacia el Estrecho de Gibraltar para abastecer redes delictivas en España, Francia e Italia.
Control logístico y balance operativo
A diferencia de años anteriores, el Clan del Golfo controla toda la cadena de transporte desde los laboratorios en Colombia hasta los puntos de entrega internacionales, sin subarrendar tramos a terceros. Desde 2024 a la fecha, las autoridades han incautado más de 15 toneladas de cocaína pertenecientes a esta alianza criminal.










