A través de un extenso comunicado de respuesta a publicaciones periodísticas, el exmandatario rechazó los sealamientos por presunta asignación de contratos estatales a mujeres jóvenes y calificó los cuestionamientos como una intrusión sistemática en su intimidad.
En la tarde del domingo 25 de octubre de 2026, el expresidente de la República Gustavo Petro Urrego emitió un pronunciamiento público tras las denuncias divulgadas por la Revista Semana y recopiladas en distintas instancias judiciales y de control. Los sealamientos lo vinculan con la supuesta entrega de contratos de prestación de servicios en entidades del Estado a cambio de encuentros íntimos.
Frente a las publicaciones que documentan contrataciones de personas de su entorno personal —como el caso de Deicy Jiménez, cuyos contratos con el Ejecutivo en el último año habrían alcanzado montos cercanos a los $60 millones de pesos—, el exjefe de Estado negó de forma categórica el uso de la nómina estatal para fines personales o afectivos.
«Jamás he entregado un contrato a cambio de obtener relaciones sexuales. Vomitaría sobre mí mismo si alguna vez hiciera algo semejante. Jamás una persona que haya participado en esos programas públicos podrá decir que yo he hecho algo semejante», aseveró Petro en el comunicado.
«En mi sexualidad no está el uso del poder»: Los argumentos de la defensa
El expresidente sostuvo que las acciones públicas desarrolladas bajo su administración en favor de mujeres cabeza de familia, personas en condición de vulnerabilidad y trabajadoras sexuales respondieron estrictamente a principios de asistencia social y convicción política, desestimando cualquier trasfondo de coacción o intercambio de favores.
Asimismo, Petro rechazó los juicios éticos sobre su comportamiento privado, afirmando que nunca ha sometido a ninguna persona ni vulnerado el libre consentimiento en sus relaciones personales:
Sobre el uso de la dignidad pública: «Nunca he utilizado el poder público para obtener sexo. Cuando en esa búsqueda encuentro vidas destruidas por una sociedad machista, que discrimina económica y socialmente a las mujeres, hago lo que un revolucionario debe hacer: ayudar, entregarse al máximo y transformar la realidad».
Sobre la invasión a la esfera privada: Sostuvo que las revelaciones constituyen un «intento de invadir mi vida íntima y sexual» para desgastarlo políticamente tras su salida del poder.
Defensoría del Pueblo pide acelerar investigaciones
Pese a los descargos del exmandatario, la controversia ha escalado en el ámbito legal e institucional. La Defensora del Pueblo anunció que solicitará formalmente a las autoridades competentes priorizar los expedientes e indagaciones sobre los contratos suscritos durante la anterior administración, a fin de determinar si existió tipificación de delitos asociados a la extorsión, el constreñimiento, el tráfico de influencias o el uso indebido de recursos del Tesoro Público.









