La jueza consideró los argumentos de la defensa, que sostuvo que Julianis Paola Altamar Medina no tenía intención de escapar. La Fiscalía no apeló la decisión. Los señalamientos sobre el atentado contra dos guardianes del Inpec no fueron debatidos en esa audiencia.
Julianis Paola Altamar Medina, pareja sentimental de Aldair Montenegro Mejía, conocido como alias ‘Gomelo’, quedó en libertad dentro del proceso por presunta fuga de presos que se abrió tras su captura el pasado 12 de octubre en Caribe Verde, Barranquilla.
La decisión fue adoptada por la Juez 18 Penal Municipal con función de control de garantías, quien acogió los argumentos presentados por el abogado defensor, Jorge Imitola. La Fiscalía había solicitado que la mujer fuera enviada a un centro carcelario, pero finalmente no apeló la determinación.
Altamar no recuperará la libertad plena, pues continuará cumpliendo en su vivienda la medida de detención domiciliaria que tiene vigente por otro proceso penal. El Inpec deberá recogerla en la estación de Policía y trasladarla hasta su domicilio.
¿Por qué ordenaron dejarla en libertad?
La defensa sostuvo que no había pruebas suficientes para demostrar que Altamar pretendía evadir definitivamente la vigilancia de las autoridades.
Según Imitola, la mujer caminaba con sus dos hijos pequeños cuando fue interceptada por uniformados. El abogado afirmó que se encontraba averiguando la posibilidad de mudarse a otro apartamento en Caribe Verde porque la vivienda donde cumple la medida presenta filtraciones de humedad que, según su versión, afectan la salud de los menores.

La intención, aseguró, era solicitar autorización al Inpec antes de cambiar de residencia.
El defensor también señaló que Altamar no llevaba equipaje ni había intentado ocultar su identidad. Según su relato, les informó a los policías que cumplía detención domiciliaria, les mostró el brazalete electrónico y no negó su situación judicial.
Imitola citó la sentencia SP 3219 de 2026 para argumentar que una salida temporal del domicilio no configura automáticamente el delito de fuga de presos. La defensa sostuvo que debía demostrarse la intención de evadir la custodia y no regresar a la vivienda.
Como parte de sus argumentos, también mencionó salidas anteriores para llevar a sus hijos a visitar a su padre en centros penitenciarios y para atender asuntos médicos, que, de acuerdo con el abogado, habían sido justificadas ante el Inpec.
La decisión quedó en firme luego de que la Fiscalía no presentara recurso de apelación.
Los señalamientos sobre ‘Los Pepes’

La captura de Altamar tuvo repercusión pública porque el presidente Abelardo De La Espriella la señaló el 12 de octubre de presuntamente cumplir funciones de coordinación y financiación dentro de ‘Los Pepes’.
El mandatario también mencionó una posible relación de la mujer con la coordinación del atentado contra dos funcionarios del Inpec, ocurrido el 10 de octubre en Barranquilla.
En su pronunciamiento, indicó que durante el procedimiento se incautó un teléfono celular y que una revisión preliminar permitió observar panfletos con características similares a los utilizados para intimidar a guardianes penitenciarios.
Sin embargo, esos señalamientos no fueron objeto de debate en la audiencia por presunta fuga de presos, según la información suministrada sobre el caso. La Fiscalía centró su solicitud en ese delito y no presentó en esa diligencia elementos relacionados con el atentado.
Por eso, la libertad concedida dentro de este proceso no equivale a una decisión judicial que descarte o confirme una eventual participación de Altamar en el ataque.
La mujer continúa vinculada a otro proceso por presunto concierto para delinquir, en el que también aparece su pareja, Aldair Montenegro Mejía, alias ‘Gomelo’, señalado de ser uno de los cabecillas de ‘Los Pepes’.
Así ocurrió el ataque a los guardianes
Los funcionarios heridos fueron identificados como Daniel Steven Tapiero Alférez y Shirly Dallana Acosta Marroquín, dragoneantes provisionales de la Penitenciaría El Bosque.
De acuerdo con la información policial, ambos se movilizaban en una motocicleta después de terminar su turno cuando fueron interceptados por dos hombres que se desplazaban en otra moto, en el sector de San Martín, barrio El Bosque.
Los dos guardianes resultaron heridos. La investigación sobre este ataque es distinta del proceso por el que Altamar fue capturada el 12 de octubre.








