La denominada Operación Castillo incluyó entregas controladas de dinero y estupefacientes, además de la recepción de 87 paquetes de cocaína. Los siete capturados son solicitados por una corte federal de Puerto Rico por presuntos delitos relacionados con narcotráfico, lavado de activos y concierto para delinquir.
Una operación coordinada entre autoridades colombianas y estadounidenses permitió reunir pruebas y capturar a siete personas solicitadas en extradición por la justicia de Estados Unidos. La estrategia incluyó una maniobra investigativa que permitió seguir de cerca movimientos de dinero y entregas de cocaína presuntamente vinculadas con la organización.
De acuerdo con información del expediente, la Operación Castillo contempló entregas controladas de dinero y sustancias estupefacientes por un valor aproximado de 676.838 dólares. Durante las actuaciones también se recibieron 87 paquetes de clorhidrato de cocaína suministrados por integrantes de la estructura investigada.
En el procedimiento participaron la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), la Fiscalía General de la Nación y el Ejército Nacional. La cooperación entre las entidades buscaba identificar a los presuntos integrantes de la red y establecer cómo coordinaban el envío de cargamentos hacia territorio estadounidense.
Las entregas controladas son técnicas especiales de investigación que permiten a las autoridades vigilar determinados movimientos de dinero o mercancías ilícitas para documentar operaciones, reconocer a los participantes y recopilar elementos probatorios.

Los siete capturados que pide la justicia estadounidense
Las autoridades identificaron a los detenidos como:
- Guillermo Carpio Cárdenas.
- Nizar Hachem Sawan.
- Andrés Mauricio Guarnizo Vaca.
- Danilo Andrés Hernández Junco.
- Jhon Jairo Torres Peláez.
- Juan Daniel Arenas Uribe.
- Alex Alberto Castillo Gómez.
Los siete son requeridos por la Corte Distrital de Estados Unidos para el Distrito de Puerto Rico. Según la información oficial, enfrentan señalamientos por presuntos delitos de concierto para delinquir, lavado de activos y tráfico de drogas ilícitas.
Las autoridades sostienen que los investigados habrían integrado una estructura dedicada al narcotráfico y participado en la coordinación de cargamentos de estupefacientes con destino a Estados Unidos. La responsabilidad atribuida a cada persona deberá establecerse individualmente dentro del proceso judicial.
¿Cómo funcionó la estrategia?
El expediente señala que los investigadores utilizaron las entregas controladas como parte de las técnicas especiales para documentar las actividades de la organización.
El procedimiento incluyó movimientos de dinero y sustancias ilícitas cuyo valor conjunto fue calculado en aproximadamente 676.838 dólares, además de la recepción de los 87 paquetes de cocaína.
Según las fuentes del proceso, estas actuaciones ayudaron a ampliar el material probatorio y a identificar a presuntos integrantes de la estructura criminal. La información obtenida sirvió de apoyo para avanzar en la operación que terminó con las capturas.
Los detalles divulgados no precisan cómo se distribuyó el valor de las entregas entre dinero y estupefacientes ni cuánto correspondía específicamente a los 87 paquetes recibidos.
La operación se suma a las acciones de cooperación judicial entre Colombia y Estados Unidos contra redes de tráfico internacional de drogas y lavado de activos. Para los siete detenidos, el proceso continuará con los trámites correspondientes a las solicitudes de extradición y la revisión judicial de los señalamientos en su contra.









