La exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), Angie Rodríguez, lanzó fuertes señalamientos contra la excanciller Laura Sarabia y el expresidente Gustavo Petro, durante una entrevista con el periodista Daniel Samper Ospina. Sus declaraciones abrieron un nuevo frente de controversia política, aunque varias de las afirmaciones expuestas no fueron acompañadas de pruebas documentales públicas.
Rodríguez acusó a Sarabia de presuntamente ejercer presión sobre Petro para asegurar posiciones diplomáticas estratégicas, entre ellas la Embajada de Colombia en el Reino Unido. Se trata de una acusación que, hasta donde permite establecer la información disponible, no cuenta con evidencia presentada públicamente que permita darla por comprobada.
Ver esta publicación en Instagram
Durante la entrevista, la exfuncionaria también cuestionó la influencia que, según su versión, habría tenido Sarabia en las decisiones del Gobierno mientras Petro atendía asuntos de su vida privada.
“El presidente desafortunadamente tenía una vida de excesos, una vida loca”, afirmó Rodríguez, quien agregó que, en determinados momentos, Sarabia habría concentrado un poder que iba más allá de sus funciones oficiales.
Las afirmaciones sobre un computador institucional
La parte más delicada de la entrevista se produjo cuando Rodríguez aseguró haber visto fotografías y videos almacenados en un computador institucional. En ese contexto, formuló preguntas sobre la posible presencia de menores de edad en ese material y dirigió sus cuestionamientos directamente a Petro.
“¿Habían niños travestis ahí? Conteste, mi señor presidente”, expresó la exdirectora del DAPRE.
Sin embargo, en la información conocida sobre la entrevista no se exhibieron los archivos mencionados ni se aportaron elementos documentales que permitan establecer el contenido del material, la identidad de las personas que aparecerían en él o las circunstancias en las que habría sido obtenido.
Ver esta publicación en Instagram
Por la gravedad de las insinuaciones, es necesario distinguir entre lo que Rodríguez afirma haber visto y aquello que pueda verificarse mediante pruebas. Las declaraciones, por sí solas, no permiten concluir que se hayan cometido delitos ni confirmar la presencia de menores en los registros aludidos.
Un nuevo pulso dentro del entorno político de Petro
Los señalamientos ponen nuevamente bajo escrutinio las relaciones entre figuras que ocuparon posiciones de poder durante el Gobierno de Gustavo Petro. También plantean preguntas sobre el supuesto manejo de información en equipos institucionales y sobre los mecanismos utilizados para asignar cargos diplomáticos.
Si Rodríguez sostiene que tuvo acceso directo a archivos comprometedores, quedan por aclarar aspectos centrales: dónde están esos documentos, quién los produjo, cuándo fueron obtenidos y si fueron puestos en conocimiento de las autoridades competentes.
Por ahora, las acusaciones contra Laura Sarabia y las insinuaciones dirigidas a Petro deben mantenerse en el terreno de las afirmaciones atribuidas a Rodríguez. Su veracidad requiere pruebas verificables y, en caso de existir posibles conductas delictivas, una investigación de las autoridades competentes.
Ver esta publicación en Instagram









