En un nuevo reporte oficial publicado a través de sus canales institucionales, el presidente Abelardo De La Espriella presentó los resultados operacionales alcanzados por la Fuerza Pública en las últimas 24 horas y entregó un consolidado de las acciones de choque adelantadas desde el inicio de su mandato. Los datos reafirman la estrategia de seguridad orientada a neutralizar las finanzas de las organizaciones criminales, desmantelar laboratorios de droga e intervenir la minería ilegal en todo el país.
Resultados de la ofensiva militar y policial en las últimas 24 horas
Capturas y neutralizaciones: Un total de 61 personas fueron capturadas y 3 más se sometieron a la justicia en diversos operativos a nivel nacional.
Incautaciones internacionales e interdicción: Se incautaron 2.860 kilos de cocaína, incluyendo una operación de cooperación internacional en la que se interceptaron 862 kilos en Valencia (España), hallados dentro de un contenedor procedente del puerto de Buenaventura.
Destrucción de infraestructura delictiva: Las autoridades destruyeron 3 laboratorios para el procesamiento de estupefacientes e intervinieron 4 unidades de producción minera ilegal, logrando la inutilización de 2 dragas y 6 motores utilizados en la extracción no autorizada.
Golpes a estructuras criminales regionales: En Antioquia y Chocó se logró la captura de 11 presuntos miembros del Clan del Golfo, sumado a la detención de 18 integrantes de las bandas criminales ‘El Mesa’ y ‘La Miel’ en el departamento de Antioquia.
Balance acumulado de la estrategia de seguridad (desde el 7 de agosto)
El jefe de Estado destacó que la efectividad de las operaciones conjuntas ha permitido consolidar las siguientes cifras acumuladas durante los primeros dos meses de gobierno:
29.206 capturas de presuntos delincuentes e integrantes de grupos armados.
113.607 kilos de estupefacientes incautados antes de su comercialización.
3.096 armas de fuego sacadas de circulación.
Al cierre de su pronunciamiento, el presidente De La Espriella reiteró la directriz impartida a los mandos militares y policiales: “Mi orden es clara: perseguir a los criminales, cortar sus fuentes de financiación y proteger a los colombianos. ¡La ofensiva continúa!”.










