Una operación conjunta de la Policía Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana golpeó una de las estructuras logísticas que, según las autoridades, estaría al servicio de las disidencias de las Farc comandadas por alias ‘Iván Mordisco’ en el litoral Pacífico.
El operativo permitió destruir una pista clandestina de 1.280 metros de longitud e inutilizar una infraestructura que presuntamente era utilizada para el procesamiento de pasta base de coca en zona rural de Buenaventura, Valle del Cauca.
La intervención se realizó en Isla Nayita, corregimiento de Puerto Merizalde, mediante la operación denominada ‘Soberanía Uno’, luego de labores de inteligencia que permitieron establecer la ubicación de la infraestructura.
Una pista a pocos minutos del mar
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la ubicación de la pista: estaba situada a aproximadamente 1.200 metros de la costa Pacífica.
Según la información recopilada por las autoridades, esta ubicación habría permitido facilitar el movimiento de aeronaves vinculadas al transporte de cargamentos de droga, reduciendo los tiempos de exposición ante los controles de las autoridades.
Para impedir que la pista pudiera volver a ser utilizada, fueron instaladas cargas explosivas en cuatro puntos a lo largo de sus 1.280 metros, dejando la infraestructura fuera de servicio.
Esta vez, la pista no tuvo tiempo de convertirse en aeropuerto clandestino permanente: la operación policial terminó cambiándole el destino a punta de explosivos.
También golpearon la producción de cocaína
El operativo no se concentró únicamente en la pista.
Las autoridades también inhabilitaron una infraestructura destinada al procesamiento de pasta base de coca, intervinieron aproximadamente una hectárea de cultivos de hoja de coca e incautaron 120 galones de gasolina y 198 bultos de cemento.
De acuerdo con la Policía, estos elementos estarían relacionados con diferentes etapas de la cadena de producción de estupefacientes.
La presencia de cultivos y de infraestructura para el procesamiento llevó a los investigadores a considerar que el sector funcionaría como un corredor logístico para concentrar, procesar y posteriormente movilizar droga hacia rutas internacionales.
Un despliegue aéreo de gran magnitud
La operación contó con tres helicópteros UH-60 Black Hawk de la Policía, además de un helicóptero Arpía y un avión Fantasma de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
En tierra participaron comandos Jungla de Antinarcóticos y personal del Grupo de Operaciones Especiales Aéreas, GRULI.
El brigadier general William Castaño Ramos, director de Antinarcóticos, aseguró que la operación permitió afectar directamente las capacidades logísticas de la estructura.
“Logramos afectar una pista clandestina y una infraestructura empleada para el procesamiento de pasta base de coca”, señaló el oficial.
El frente Jaime Martínez, en la mira
Según la inteligencia policial, la infraestructura intervenida estaría relacionada con el frente Jaime Martínez, del Bloque Occidental Jacobo Arenas del Estado Mayor Central, estructura atribuida a las disidencias de alias ‘Iván Mordisco’.
La operación fue coordinada con la Fiscalía General de la Nación, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la DEA, con el propósito de atacar diferentes eslabones de la economía ilegal.
El golpe no solo apunta a los cargamentos de droga. Las autoridades buscan afectar pistas clandestinas, laboratorios, cultivos y corredores de movilidad, considerados fundamentales para el funcionamiento financiero y logístico de estas estructuras armadas.
La destrucción de esta pista deja además una imagen bastante reveladora del desafío que enfrentan las autoridades en el Pacífico: a poco más de un kilómetro del mar, una estructura armada había convertido el aislamiento geográfico en una ventaja para el narcotráfico. Ahora, esa ventaja quedó fuera de servicio.










