La Fiscalía General de la Nación imputó este jueves 10 de septiembre a Miguel Quintero Calle, hermano del exalcalde de Medellín Daniel Quintero, dentro de una investigación por presuntas irregularidades en la contratación pública durante el periodo 2020-2021.
El ente acusador le atribuyó los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación, mientras que también fue vinculado al proceso Álvaro Villada.
De acuerdo con la hipótesis presentada por la Fiscalía durante la audiencia, Miguel Quintero habría desempeñado un papel determinante en un supuesto esquema relacionado con el direccionamiento y manejo irregular de contratos en Medellín y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
Fiscalía señala a Miguel Quintero como supuesto cerebro del entramado
La investigación apunta a que Miguel Quintero habría ejercido influencia sobre decisiones y nombramientos dentro de entidades públicas con el propósito de favorecer determinados intereses en procesos contractuales.
La Fiscalía sostiene que su participación habría estado relacionada con hechos ocurridos entre 2020 y 2021 y con una estructura que, presuntamente, habría permitido la apropiación irregular de recursos públicos.
Uno de los episodios expuestos durante la diligencia está relacionado con contratos que habrían alcanzado millonarios valores y en los que, según el ente acusador, se habrían establecido porcentajes para distribuir los recursos.
La Fiscalía también ha mencionado testimonios y elementos materiales probatorios que, según su hipótesis, permitirían establecer la manera en que supuestamente se habría articulado el esquema.
¿Qué delitos le imputaron?
Miguel Quintero fue imputado por interés indebido en la celebración de contratos, conducta que se configura cuando un servidor público interviene en un proceso contractual buscando favorecer un interés particular contrario a los principios que deben regir la contratación estatal.
El segundo delito es peculado por apropiación, relacionado con la apropiación o destinación indebida de recursos públicos por parte de funcionarios o particulares que tienen acceso a ellos en razón de sus funciones o vínculos con la administración.
La imputación no constituye por sí misma una declaración de culpabilidad. Será la justicia la que deberá establecer, a lo largo del proceso, si las pruebas permiten demostrar la responsabilidad penal de los investigados.
La investigación también salpica al entorno de la administración Quintero
El proceso hace parte de una investigación más amplia sobre presuntas irregularidades ocurridas durante la administración de Daniel Quintero en Medellín.
El actual alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez, ha presentado diferentes denuncias sobre posibles hechos de corrupción relacionados con la anterior administración y ha asegurado que existen cientos de hallazgos que deben ser investigados por las autoridades.
Según declaraciones entregadas por Gutiérrez, se han identificado 666 hallazgos relacionados con presunta corrupción y lavado de activos y se habría presentado un posible direccionamiento de contratos por más de un billón de pesos.
Estas afirmaciones corresponden a denuncias y señalamientos que deberán ser verificados por las autoridades competentes y no representan, por sí mismas, una condena contra las personas mencionadas.
La audiencia continuará el lunes
La diligencia judicial fue suspendida y continuará el próximo lunes 14 de septiembre, cuando los investigados deberán pronunciarse frente a los cargos formulados por la Fiscalía.
Posteriormente, el ente acusador sustentará su solicitud de medida de aseguramiento y el juez deberá determinar si existen elementos suficientes para imponer una medida privativa de la libertad.
El caso entra así en una etapa decisiva. La Fiscalía deberá demostrar ante el juez la solidez de los elementos que sustentan su teoría sobre el supuesto entramado de contratación, mientras la defensa de Miguel Quintero tendrá la oportunidad de controvertir las acusaciones.
La decisión que adopte el juez será uno de los primeros momentos clave para determinar el rumbo judicial de una investigación que vuelve a poner bajo la lupa la administración de Daniel Quintero y el papel que, según la Fiscalía, habría desempeñado su hermano en las presuntas irregularidades contractuales.










