El operativo fue desarrollado por la Policía Nacional, con apoyo de la DEA y la Fiscalía General de la Nación, y dejó 10 personas capturadas, una de ellas requerida por las autoridades de Estados Unidos con fines de extradición.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, la estructura estaría dedicada al tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y al movimiento de recursos provenientes de actividades ilícitas mediante diferentes mecanismos de lavado de activos.
Pero el golpe no se limitó a las capturas. Las autoridades también aplicaron medidas de extinción de dominio sobre 39 bienes, cuyo valor supera los 12 millones de dólares.
Entre los bienes afectados se encuentran inmuebles, sociedades, establecimientos comerciales y vehículos que, según la investigación, estarían relacionados con las actividades financieras de la organización.
Una millonaria operación financiera
Uno de los elementos que más llamó la atención dentro de la investigación es el volumen de dinero que habría movilizado esta estructura.
Según las autoridades, la organización habría realizado 1.953 transacciones internacionales mediante las cuales logró mover aproximadamente $2,3 billones.
La investigación también señala que dentro de las operaciones financieras se habrían utilizado criptoactivos, además de otros mecanismos destinados a introducir recursos provenientes del narcotráfico en el sistema financiero colombiano.
Las autoridades buscan establecer ahora el papel que habría cumplido cada uno de los capturados dentro de la estructura y determinar el origen y destino de los recursos que fueron rastreados durante la investigación.
El objetivo: atacar las finanzas del narcotráfico
La operación hace parte de una estrategia dirigida no solamente a incautar droga, sino también a afectar el patrimonio de las organizaciones criminales y de las personas que presuntamente prestan sus nombres, empresas o propiedades para ocultar recursos ilícitos.
El mensaje del Gobierno fue contundente: la lucha contra estas estructuras también debe concentrarse en sus rutas financieras, testaferros, empresas y bienes adquiridos presuntamente con dinero del narcotráfico.
“La orden es golpear a los narcotraficantes donde más les duele: en la droga y en el bolsillo”, fue el mensaje entregado tras el operativo.
La investigación continuará para establecer si existen más personas, empresas o propiedades relacionadas con esta red y si los recursos movilizados mediante las operaciones internacionales terminaron financiando otras actividades delictivas.
Con las capturas y las medidas de extinción de dominio, las autoridades buscan golpear simultáneamente la capacidad operativa y económica de una estructura que, según la investigación, habría utilizado una compleja red financiera para mover millonarios recursos derivados del tráfico de cocaína.









