Según informó el mandatario, en ese periodo fueron capturadas 43 personas y otras tres se sometieron a la justicia. Además, las autoridades sacaron de circulación 4.549 municiones, cinco armas de fuego y siete depósitos ilegales.
Uno de los principales resultados estuvo relacionado con la lucha contra el narcotráfico. De acuerdo con el reporte presidencial, fueron incautados 297 kilogramos de cocaína, 317 kilogramos de marihuana y 350 kilogramos de base de coca en proceso de transformación.
Las operaciones también permitieron afectar ocho laboratorios de pasta base de coca, además de decomisar miles de galones y kilogramos de sustancias e insumos utilizados presuntamente en la producción de drogas ilícitas.
Golpes en Soacha, Barranquilla e Ipiales
Entre los procedimientos destacados por el Gobierno se encuentra una operación desarrollada en Soacha, donde 11 personas fueron capturadas en acciones dirigidas contra una estructura conocida como ‘pinchallantas’.
En Barranquilla, las autoridades reportaron la captura de cinco presuntos integrantes de las estructuras delincuenciales ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, organizaciones que han sido objeto de diferentes operaciones de la Fuerza Pública en el Caribe.
Mientras tanto, en Ipiales, fueron capturadas ocho personas señaladas de pertenecer a la estructura denominada ‘Los Patios’, a la que las autoridades atribuyen actividades relacionadas con tráfico de migrantes, homicidio y falsificación de moneda extranjera.
Más de 17.000 capturas desde el 7 de agosto
De la Espriella también presentó un balance acumulado desde el comienzo de su administración, el pasado 7 de agosto.
De acuerdo con las cifras divulgadas por el presidente, durante este periodo se han producido 17.147 capturas y tres sometimientos a la justicia, mientras que las autoridades han incautado 75.613 kilogramos de estupefacientes.
El balance incluye además 1.761 armas de fuego retiradas de circulación y 1.506,8 hectáreas de coca erradicadas.
El mandatario aseguró que la estrategia de seguridad continuará enfocada no solamente en capturar integrantes de organizaciones criminales, sino también en afectar sus estructuras financieras, armamento, laboratorios y control territorial.
“No vamos a bajar la guardia”, afirmó De la Espriella al presentar los resultados, insistiendo en que la Fuerza Pública mantendrá las operaciones contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras actividades criminales.
El Gobierno busca convertir estos resultados en uno de los principales indicadores de su política de seguridad, mientras las autoridades avanzan en nuevas operaciones contra las estructuras que mantienen presencia en diferentes regiones del país.










