Name Correa había ingresado a la petrolera el 10 de marzo de 2025 y ocupaba el cargo de analista de apoyo comercial. Su desvinculación se produce poco después de la salida de Catalina Velásquez, hija del exministro de Defensa Iván Velásquez, en medio de los cambios que se vienen registrando dentro de la empresa.
De acuerdo con la información publicada sobre el caso, Name Correa tenía un costo anual para la compañía estimado entre 113.000 y 130.000 dólares, cifra que incluiría salario, prestaciones, beneficios, seguros, plan de salud y bonificaciones. El cálculo equivaldría a entre 9.400 y 10.800 dólares mensuales.
Entre sus responsabilidades se encontraban labores relacionadas con la conciliación de operaciones en el sistema de trading, elaboración de reportes diarios sobre posiciones, resultados y riesgos, validación de transacciones físicas, derivados y fletes, además de la preparación de informes mediante Power BI para la gerencia y los operadores de la filial.
Su salida ha llamado la atención por su relación familiar con el senador José David Name, integrante del Partido de la U y miembro de esa colectividad desde 2006.
La controversia también gira alrededor del perfil profesional del ahora exfuncionario. Según la información divulgada, en su hoja de vida no aparecería experiencia previa directamente relacionada con el sector de hidrocarburos ni con operaciones de trading de crudo, derivados o fletes.
Antes de llegar a la filial de Ecopetrol en Estados Unidos, su trayectoria profesional habría estado relacionada principalmente con áreas como desarrollo de negocios, consultoría turística y administración de inmuebles.
La salida se suma a otros movimientos recientes dentro de Ecopetrol, una compañía en la que el Estado colombiano mantiene una participación mayoritaria.
Estos cambios han generado cuestionamientos políticos debido a los antecedentes y vínculos familiares de algunos de los funcionarios que han salido de la empresa. Sin embargo, la existencia de una relación familiar o política, por sí sola, no permite establecer que una contratación haya obedecido a razones políticas o que haya existido alguna irregularidad.
El remezón ocurre además mientras Ecopetrol enfrenta diferentes desafíos relacionados con su operación, sus inversiones y la definición de su estructura administrativa bajo la actual dirección de la compañía.
Por ahora, la salida de Name Correa constituye uno de los nuevos movimientos dentro de la petrolera estatal, en un proceso de ajustes que ha puesto nuevamente bajo la lupa los perfiles, salarios y antecedentes de algunos de sus funcionarios y contratistas.










