El anuncio fue realizado este lunes desde Quibdó, donde el mandatario planteó analizar dos alternativas para aprovechar la ubicación estratégica del departamento: la construcción de un canal interoceánico o el desarrollo de una conexión ferroviaria.
La iniciativa busca establecer una conexión entre el Urabá antioqueño y un puerto de aguas profundas ubicado en la costa Pacífica del Chocó, con el propósito de facilitar el transporte de mercancías y potenciar al departamento como punto estratégico para el comercio internacional.
La propuesta provocó la reacción de Gustavo Petro, quien se mostró partidario de la alternativa ferroviaria.
“Juntar el Pacífico con el Caribe por tren es fácil”, escribió el exmandatario en respuesta al anuncio.
Petro cuestionó además la posibilidad de construir un canal debido a los efectos que podría generar sobre el medioambiente en medio de la crisis climática. Según planteó, el aumento del nivel del mar representa un factor que debería ser tenido en cuenta antes de avanzar con una obra de esas características.
En contraste, aseguró que el proyecto ferroviario ya cuenta con estudios de prefactibilidad y planteó que el siguiente paso debería ser avanzar hacia la etapa de factibilidad.
La propuesta del exmandatario va más allá de la construcción de las vías férreas. Petro planteó que el corredor podría convertirse en un eje de infraestructura tecnológica y logística, incorporando fibra óptica, centros de datos y puertos en ambos extremos.
El trazado contemplado para la alternativa ferroviaria tendría una extensión aproximada de 222,3 kilómetros, conectando la zona del Pacífico con el Caribe, con infraestructura portuaria proyectada en Juradó y Titumate.
Por su parte, De La Espriella incluyó la iniciativa dentro de los megaproyectos contemplados en su denominado Plan Marshall para el Chocó, con el argumento de que la ubicación geográfica del departamento podría convertirse en una ventaja para Colombia en materia de comercio, transporte e infraestructura.
El proyecto tendría un impacto estratégico de gran alcance si llegara a materializarse, pues permitiría establecer una conexión terrestre entre dos costas y reduciría las distancias para el movimiento de mercancías entre el Pacífico y el Caribe.
Por ahora, el Gobierno deberá determinar la viabilidad técnica, económica y ambiental de las alternativas planteadas. Mientras tanto, el anuncio ya abrió un nuevo debate sobre el futuro de la infraestructura del Chocó y sobre la posibilidad de que Colombia aproveche su posición geográfica para convertirse en un punto de conexión entre los mercados del Pacífico y el Caribe.










