Una nueva alerta sobre el alcance internacional del Ejército de Liberación Nacional, ELN, fue lanzada desde la cúpula militar de Colombia. El mayor general Erick Rodríguez Aparicio, comandante general de las Fuerzas Militares, advirtió que la organización armada dejó de ser únicamente una amenaza concentrada en la frontera colombo-venezolana y actualmente representa un riesgo para otros países de la región.
Las declaraciones del alto oficial se conocen en un momento de creciente presión militar contra esta estructura, especialmente después de los recientes ataques atribuidos al ELN en Norte de Santander, una zona estratégica por su cercanía con Venezuela.
Rodríguez sostuvo que una parte fundamental de la dirigencia de la organización se encontraría en territorio venezolano. Según sus declaraciones, entre los principales responsables estarían integrantes de la dirección nacional del grupo, incluidos alias Antonio García, Pablito y otros dirigentes.
El señalamiento vuelve a poner el foco sobre la frontera y sobre las acusaciones que durante años han realizado autoridades colombianas acerca de la presencia de integrantes del ELN en territorio venezolano.
Una amenaza que, según Colombia, ya cruzó la frontera
De acuerdo con el comandante de las Fuerzas Militares, la expansión de las estructuras del ELN obliga a mirar el fenómeno más allá de Colombia.
La organización mantiene una fuerte presencia en zonas fronterizas y corredores utilizados para actividades relacionadas con narcotráfico, extorsión, minería ilegal y otras economías criminales.
La situación adquiere especial relevancia en el Catatumbo, donde el ELN ha protagonizado una disputa territorial con otras estructuras armadas y donde recientemente se han registrado nuevos ataques contra la Fuerza Pública.
Uno de los hechos más graves ocurrió en Ocaña, Norte de Santander, donde un ataque con drones atribuido al ELN contra el cantón militar Trapiche dejó tres militares muertos y varios heridos.
El episodio evidenció nuevamente la capacidad de la organización para utilizar drones cargados con explosivos y atacar instalaciones militares.
El señalamiento sobre los cabecillas
Rodríguez ha insistido en que el liderazgo principal del ELN se encontraría fuera del territorio colombiano, específicamente en Venezuela.
En declaraciones difundidas por medios colombianos, el general afirmó que el liderazgo de la organización estaría prácticamente en su totalidad en ese país y mencionó a varios de sus principales comandantes.
El señalamiento representa un elemento de enorme importancia para la estrategia de seguridad colombiana, debido a que dificulta las operaciones contra quienes dirigen las estructuras armadas desde lugares ubicados fuera del alcance directo de las autoridades nacionales.
Las autoridades colombianas han denunciado durante años la presencia de integrantes del ELN en territorio venezolano. Diversos reportes también han documentado actividad de esta organización en distintos estados del vecino país.
Tensión por la situación en Venezuela
Las declaraciones del comandante militar también vuelven a poner sobre la mesa las acusaciones relacionadas con la supuesta protección que sectores del poder venezolano habrían brindado a integrantes de organizaciones armadas colombianas.
El señalamiento contra el denominado régimen madurista hace parte de un debate que ha sido recurrente entre los gobiernos de Colombia y Venezuela, especialmente alrededor de la presencia de guerrilleros y otros grupos armados en territorio venezolano.
Sin embargo, la afirmación sobre una protección directa debe entenderse como un señalamiento de las autoridades colombianas y no como una responsabilidad judicialmente establecida en contra de todo el gobierno venezolano.
Colombia aumenta la presión contra el ELN
La advertencia se produce además en medio de una nueva ofensiva de las Fuerzas Militares contra esta organización.
El Gobierno colombiano ha anunciado una estrategia de mayor presión contra los grupos armados, mientras las Fuerzas Militares buscan fortalecer las operaciones de inteligencia, control territorial y persecución de los principales cabecillas.
La situación de la frontera preocupa especialmente por la combinación de grupos armados, narcotráfico y corredores ilegales que operan a ambos lados de la línea fronteriza.
Para la cúpula militar colombiana, el desafío ya no consiste únicamente en contener al ELN dentro del territorio nacional, sino en enfrentar una estructura que, según sus denuncias, tiene capacidad de operar y reorganizarse desde otros países.
La alerta de Rodríguez coloca nuevamente al ELN en el centro de la agenda de seguridad regional y abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el papel de Venezuela frente a las organizaciones armadas que operan en la frontera con Colombia.










