La líder opositora venezolana María Corina Machado cuestionó el acuerdo petrolero anunciado entre la administración del presidente estadounidense Donald Trump y el gobierno de Delcy Rodríguez, advirtiendo sobre la opacidad y los vacíos en las condiciones del convenio pactado.
A través de un pronunciamiento oficial, la dirigenta opositora manifestó que el pacto ha generado incertidumbre ciudadana al no haberse divulgado los términos contractuales ni los mecanismos de fiscalización. Machado argumentó que esperó varios días antes de fijar su posición para consolidar información sobre las implicaciones económicas y políticas de la negociación.
Dudas sobre las condiciones del pacto
La vocera opositora centró sus reparos en la falta de claridad institucional y jurídica sobre la ejecución de los recursos:
Interrogantes centrales: “¿Quién firma? ¿Qué es lo que realmente se firma? ¿Quién pone el dinero? ¿Quién da las garantías? ¿Cómo beneficia esto a los venezolanos?”, cuestionó la dirigente al señalar que la soberanía nacional no puede cederse sin control democrático.
Defensa de la alianza estratégica: Pese a sus críticas, Machado reiteró que Estados Unidos debe ser el principal socio energético e industrial de Venezuela, distinguiendo la cooperación estratégica de la legitimidad de quienes administran el Estado: “El patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegítimo, le pertenece al pueblo venezolano”.
Propuesta de cinco pilares para el sector energético
Frente al estado de la industria, la opositora defendió un modelo de desarrollo sostenible respaldado por institucionalidad y votos populares:
Propuesta técnica: Reiteró el plan de cinco pilares presentado en la conferencia CERAWeek en Houston, centrado en un marco legal transparente aprobado por una Asamblea Nacional legítima, una agencia de hidrocarburos independiente, licitaciones abiertas, un régimen fiscal estable y seguridad jurídica con arbitraje internacional.
Infraestructura integral: Aseguró que la llegada de capitales requiere adecuar simultáneamente la red eléctrica, la capacidad portuaria y los servicios públicos para asegurar mejoras sociales concretas.
Alcance de las negociaciones bilaterales
El acuerdo impulsado por Washington proyecta la explotación de 17 campos petroleros con reservas estimadas en 65.000 millones de barriles y un potencial de inversión de hasta 100.000 millones de dólares. Por su parte, la administración de Delcy Rodríguez estimó ingresos para el país por 209.335 millones de dólares en un horizonte de 25 años. La concreción del pacto avanzó esta semana tras la visita a Caracas del secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, donde se rubricaron convenios operativos con firmas transnacionales como Chevron y Eni.










