El anuncio fue realizado este jueves por la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, durante la instalación del Congreso Nacional de Minería que se desarrolla en Cartagena. La funcionaria sostuvo que estas figuras terminaron produciendo un efecto contrario al propósito con el que fueron creadas.
“Los distritos mineros tenían como objetivo ordenar el territorio y acompañar a las regiones mineras; sin embargo, se usó para sustituir la minería. Fueron mal diseñados y, de esta manera, se frenó la inversión y la exploración”, afirmó Arboleda ante representantes del sector.
De acuerdo con la ministra, la derogatoria tendrá efectos hacia el futuro y no afectará derechos adquiridos de los ciudadanos, debido a que las disposiciones que establecían estos distritos no habían sido ejecutadas.
La decisión representa uno de los primeros movimientos del nuevo Gobierno para modificar el rumbo de la política minera que se venía aplicando en los últimos años. El Ejecutivo sostiene que Colombia necesita recuperar la confianza de los inversionistas y crear condiciones que permitan aumentar la exploración y el desarrollo de proyectos.
Arboleda cuestionó que territorios definidos como distritos mineros terminaran teniendo restricciones que, desde su perspectiva, dificultaban precisamente el aprovechamiento de los recursos minerales. “Era contradictorio llamarlos distritos mineros y no poder aprovechar la minería”, señaló.
El Gobierno también plantea una revisión de los trámites que actualmente deben cumplir las empresas y los pequeños productores del sector. La ministra anticipó que se eliminarán procesos considerados innecesarios y se buscará reducir los tiempos para poner en marcha proyectos.
“Tenemos afán”, manifestó Arboleda al explicar la intención de la cartera de avanzar con medidas concretas para reactivar la actividad minera.
El anuncio fue recibido como una señal de respaldo al sector durante el Congreso Nacional de Minería, escenario en el que empresarios y representantes gremiales han expuesto las dificultades que, según ellos, ha enfrentado la industria durante los últimos años.
Según cifras presentadas por el sector, las exportaciones mineras colombianas pasaron de 20.387 millones de dólares en 2022 a 16.060 millones de dólares en 2025, mientras que la inversión extranjera directa en minería habría registrado una caída significativa durante el mismo periodo.
La Asociación Colombiana de Minería también sostiene que existe un amplio potencial para incrementar la exploración en el país, teniendo en cuenta que más del 97 % del territorio colombiano permanece sin explorar desde el punto de vista minero, según datos citados durante el encuentro gremial.
Para el Gobierno De la Espriella, la minería tendrá además un papel estratégico dentro de la transición energética. La ministra ha insistido en que no existe una contradicción entre desarrollo minero y protección ambiental cuando la actividad se realiza bajo estándares adecuados.
“Sin minería no hay transición”, ha señalado Arboleda, al defender una política que combine aprovechamiento de los recursos naturales, generación de empleo, inversión y protección del territorio.
La eliminación de los Distritos Mineros Especiales abre ahora una nueva etapa para el sector. El Gobierno deberá definir las siguientes medidas regulatorias y determinar cómo se garantizará que la reactivación de la actividad minera avance junto con los procesos de formalización, los controles ambientales y las obligaciones de las empresas frente a las comunidades.
Con esta decisión, la administración de De la Espriella busca enviar un mensaje directo a empresarios y pequeños mineros: la apuesta oficial es reducir barreras, recuperar la inversión y convertir nuevamente a la minería en uno de los motores de la economía nacional.










