La Procuraduría General de la Nación confirmó, en fallo de segunda instancia, la suspensión e inhabilidad por el término de tres meses impuesta al agente de tránsito de la Dirección de Tránsito y Transporte de Floridablanca (Santander), Édgar Alonso Galvis Acosta, por utilizar un arma traumática durante un control vial.
El ente de control comprobó que en el 2021, el servidor público se apartó de los deberes propios de su cargo al introducir un elemento ajeno a la dotación institucional durante la imposición de un comparendo de tránsito.
A juicio de la Procuraduría el funcionario desconoció el deber de ejercer sus funciones con diligencia, imparcialidad y respeto, afectando la confianza que debe inspirar la autoridad frente a la ciudadanía.
La Entidad calificó la falta de Galvis Acosta como grave cometida a título de dolo y recordó a los servidores el respeto por la legalidad, la moralidad administrativa y la responsabilidad que rige el servicio público.










