Por: Yasher Bolívar Pérez
José Mourinho inició oficialmente su nueva etapa como entrenador del Real Madrid, después de participar en una presentación privada junto al presidente Florentino Pérez y al presidente de honor, José Martínez ‘Pirri’. El técnico portugués, que firmó por las próximas tres temporadas, reconoció que regresar al club tiene un significado especial, incluso mayor que el de su primera llegada en 2010. “Emocionalmente es más bonito que la primera vez”, afirmó.
Esta vez, el reencuentro no estuvo marcado por una presentación multitudinaria ni por la presencia de aficionados, sino por un acto reservado en la sala de juntas de Valdebebas. Mourinho explicó que, aunque desde su salida en 2013 nunca perdió el vínculo con la institución, asumir nuevamente la responsabilidad de dirigir al equipo representa un desafío de enorme dimensión. Para el entrenador, el Real Madrid continúa siendo “el top” de la carrera profesional de cualquier técnico y uno de los máximos escenarios para un futbolista.
Con Mourinho de regreso, el Real Madrid también encara una temporada con importantes movimientos en su plantilla. El club incorporó, entre otros, a Denzel Dumfries, Marc Cucurella, Bernardo Silva, Carlos Espí, Ibrahima Konaté y Yan Diomande, quien se convirtió en el fichaje más costoso de la historia de la institución. El mensaje del portugués, sin embargo, va más allá de las nuevas incorporaciones: vuelve a un club que considera su casa y lo hace con la exigencia de estar a la altura de una responsabilidad que, según sus propias palabras, todos en Valdebebas deben asumir.










