El Gobierno nacional activó un paquete de medidas para atender la emergencia en Buenaventura tras el terremoto que dejó graves afectaciones en viviendas e infraestructura sanitaria.
Desde la Base Naval, el presidente Abelardo de la Espriella informó el envío de más de 260 kilos de medicamentos, insumos y dispositivos médicos, además del traslado de un grupo de cirujanos desde Bogotá para reforzar la atención en el Hospital Luis Ablanque de la Plata.
La respuesta busca atender una de las principales dificultades que enfrenta la ciudad: hospitales afectados justamente cuando aumentó la demanda de servicios médicos debido a la emergencia.
Como medida de contingencia fueron habilitadas 24 camas en carpas de apoyo para atender a pacientes afectados por los daños registrados en los hospitales Luis Ablanque de la Plata y Santa Sofía.
Además, las autoridades coordinan el traslado de pacientes que necesitan servicios de mayor complejidad hacia otros centros asistenciales, mientras el buque hospital Benkos Biohó retomó operaciones el pasado 14 de agosto para llevar atención médica a Buenaventura y otros puntos del Pacífico.
Hospitales y agua, dos frentes críticos
El Gobierno también anunció medidas para fortalecer la gobernanza y la viabilidad financiera del Hospital Luis Ablanque de la Plata, así como acelerar las reparaciones necesarias después del terremoto.
La estrategia contempla, además, ampliar los equipos básicos de salud y reforzar los servicios de primer y segundo nivel para evitar que los habitantes tengan que desplazarse grandes distancias para recibir atención.
Pero la emergencia sanitaria es apenas una parte del desafío.
La reconstrucción de viviendas quedó entre las prioridades del Gobierno nacional, mientras el Ministerio de Vivienda trabaja en una solución para el sistema de acueducto de Buenaventura.
El presidente calificó la problemática del agua como una “deuda histórica” con la ciudad, por lo que la emergencia vuelve a poner sobre la mesa una necesidad que durante años ha afectado a miles de habitantes.
Una ciudad que necesita respuestas, no solo anuncios
Según el reporte situacional presentado por el Gobierno, el terremoto deja hasta ahora 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas.
En materia de infraestructura, se reportan 26.945 viviendas destruidas y 127.557 averiadas, cifras que dimensionan el enorme desafío que tiene por delante el país.
Buenaventura queda así en el centro de una recuperación que tendrá que avanzar simultáneamente en varios frentes: atención médica, reconstrucción de viviendas, recuperación de hospitales y solución al problema del agua.
El despliegue inicial representa una respuesta necesaria, pero ahora comienza la parte más difícil: convertir los anuncios en obras concretas, hospitales funcionando y soluciones que permanezcan cuando las cámaras y los funcionarios se hayan marchado.
Porque para una ciudad que lleva años reclamando agua, infraestructura y servicios dignos, el terremoto no puede convertirse en otra razón para seguir esperando.









