El Ejército Nacional aseguró haber recuperado el control territorial en Cajibío, Cauca, luego de cinco días de enfrentamientos y ataques atribuidos a la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, que mantuvieron bajo presión a comunidades de la zona.
La confrontación se intensificó desde el pasado 9 de agosto, cuando comenzaron los combates entre integrantes del grupo armado ilegal y tropas de la Brigada 29. De acuerdo con el reporte entregado por las autoridades, los hechos dejaron 12 militares heridos y seis civiles lesionados por esquirlas.
El comandante del Ejército, general Roger Gómez, informó que los uniformados heridos fueron evacuados para recibir atención médica y que seis de ellos ya fueron dados de alta.
Uno de los mayores desafíos durante la operación fueron los ataques mediante enjambres de drones cargados con explosivos, utilizados por las disidencias desde el 11 de agosto para hostigar a las tropas.
Ante esta situación, el Ejército reforzó su presencia en el área y desplegó capacidades tecnológicas, aéreas y de artillería con el propósito de recuperar el control de las zonas afectadas.
A la operación ingresaron sistemas de inhibición tecnológica, helicópteros Arpía y aeronaves Súper Tucano, además del apoyo del avión fantasma y otras capacidades de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
“Insertamos más tropas en el área de operaciones lideradas por el segundo comandante del Batallón José Hilario López, con el objetivo de recuperar el control”, explicó el general Gómez.
Tras los recorridos realizados por las tropas, las autoridades descartaron, hasta el momento, que existan viviendas destruidas o habitantes fallecidos como consecuencia directa de los enfrentamientos. El Ejército también desmintió las versiones que indicaban que varios soldados habían sido secuestrados por las disidencias.
Sin embargo, la situación continúa siendo delicada en el corregimiento de Ortega, identificado como uno de los puntos más afectados por la presencia y accionar de la estructura ilegal.
El comandante del Ejército señaló como responsable de los ataques a alias ‘Jairo Ramírez’, señalado cabecilla de la estructura Jaime Martínez, perteneciente a las disidencias de alias Mordisco.
Más de 300 personas tuvieron que desplazarse
La ofensiva armada también provocó una emergencia humanitaria en la región. Más de 300 personas abandonaron sus hogares y se desplazaron hacia territorio indígena del municipio de Morales, donde buscan refugio y asistencia humanitaria.
Habitantes de la zona habían cuestionado la rapidez de la respuesta estatal frente a los ataques. Ante estas críticas, el general Gómez aseguró que las operaciones militares se mantienen desde el pasado sábado y explicó que las Fuerzas Militares deben aplicar protocolos específicos para proteger tanto a los uniformados como a la población civil.
“Entiendo la preocupación de la gente en el sentido de que necesitan una respuesta rápida, pero hay unas técnicas tácticas y procedimientos que nosotros tenemos que aplicar como protocolo de seguridad para las tropas y para la población”, manifestó.
Las tropas permanecerán desplegadas en Cajibío y particularmente en las veredas del corregimiento de Ortega, con el objetivo de mantener el control territorial, proteger a la población y evitar que las disidencias vuelvan a recuperar posiciones.
La situación representa uno de los episodios recientes de mayor presión armada en el Cauca y vuelve a poner en evidencia el impacto que tienen las acciones de las estructuras ilegales sobre las comunidades rurales, que además de quedar atrapadas en medio de los combates terminan enfrentando desplazamientos y restricciones para movilizarse.










