El vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, lanzó una severa advertencia sobre la fragilidad del sistema eléctrico nacional, asegurando que la administración saliente dejó al país ad portas de una crisis de desabastecimiento de energía. Durante sus declaraciones, el alto funcionario enfatizó que la actual administración presidencial está desplegando todas las capacidades técnicas y operativas del Estado para conjurar la amenaza de un apagón masivo y proteger la estabilidad de la economía colombiana.
Diagnóstico del sector eléctrico y medidas de mitigación
Parálisis operativa e infraestructura comprometida: Restrepo criticó fuertemente la falta de previsión y la parálisis en la expansión de la matriz energética registrada durante el cuatrienio anterior. Señaló que la ausencia de nuevos proyectos de generación y el deterioro de la infraestructura clave dejaron al Sistema Interconectado Nacional (SIN) en un estado de vulnerabilidad crítica ante variaciones climáticas severas.
Acciones inmediatas del Ejecutivo: Para evitar la interrupción del servicio, el Gobierno nacional, en articulación con el Ministerio de Minas y Energía y la empresa estatal Ecopetrol, activó un plan de choque que incluye el aseguramiento de combustibles líquidos como diésel y combustóleo, además de la maximización del suministro de gas natural hacia las plantas térmicas para mantener encendidos más de 1.240 MW de respaldo energético.
Estrategia a largo plazo: El Vicepresidente reafirmó que la prioridad de la agenda oficial no solo es superar la coyuntura actual de bajos niveles en los embalses, sino reactivar de inmediato la exploración hidrocarburífera e impulsar la llegada de inversiones privadas para garantizar la soberanía y la seguridad energética del país a largo plazo.
Con este pronunciamiento, el Gobierno nacional ratifica su compromiso de gestión frente a los problemas estructurales recibidos, priorizando la estabilidad del suministro eléctrico como un activo fundamental de la seguridad nacional.










